Acerca de la apatridia

Podemos considerar en relación con el tema de los 316 nicaragüenses que fueron expulsados del país por la tiranía ortegamurillista, en nuestro modesto entender en estos caso no existe pérdida de la nacionalidad que los lleve a considerarlos como apátridas, ya que incluso hay países que les han ofrecido su nacionalidad como la hermana mayor España…

Buenas noticias para los inmigrantes en España

Mientras en el avispero político unos y otros debaten si la medida en cuestión debió de presentarse de mejor manera y si va a afectarles electoralmente según las creencias de sus votantes, los inmigrantes que esperaban con ansias esta regularización lo celebran llenos de esperanza, aunque cautos.

¡No disparen al cooperante!

Nadie puede sentirse a salvo en Nicaragua de la ira de los fanáticos que manejan los hilos, como ya hemos ido comprobando… En un Estado basado en la sospecha y la traición, no hay espacio para el reposo: también el pianista puede caer mañana en desgracia por una simple nota disonante y sin necesidad de balacera de por medio.

Expulsión por “sospecha de injerencia”, o algo más

Los verdaderos motivos por semejante reacción contra España, ya característica de un régimen represivo que no para en sus abusos contra sus ciudadanos, se conocerán muy pronto porque no existe nada oculto bajo el sol y tarde o temprano, la verdad saldrá a luz.

La irracional y errática “diplomacia” de la dictadura

A Nicaragua no se le mira como una república bananera solo por su régimen político radicalmente autoritario, y por la falta absoluta de respeto a los derechos humanos y las libertades ciudadanas, sino también por su desastrosa y deplorable “diplomacia”, que si no es la peor tiene que estar entre las peores del mundo.

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