El que las debe, las teme

Los nicaragüenses no podemos ni debemos seguir siendo gobernados por una pandilla de facinerosos, cuyo único interés es medrar a la sombra de la dictadura

El virus dictadura también es mutante

Una prueba muy clara de que la dictadura es mutante se puede ver en Nicaragua, donde ese maligno virus político ha mutado y al mutar se ha vuelto más total, agresivo y letal.

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