Lula y el primer ministro ruso Vladimir Putin han elevado sus voces en defensa de la libertad de expresión. Bienvenidos. “¿Por qué han encarcelado a Assange?”, ha preguntado el ruso. “¿Es esto la democracia?”, ha vuelto a preguntar; seguramente porque no ha de tener mucha idea de lo que se trata.
WikiLeaks
Uribe: Fuerza militar contra Chávez
El ex presidente de Colombia, Álvaro Uribe, contempló la posibilidad de utilizar la fuerza para frenar lo que consideraba un proyecto expansionista del mandatario venezolano Hugo Chávez, según un cable confidencial del departamento de Estado filtrado por WikiLeaks.
EE.UU. suelta 400,000 dólares
La ayuda, en especial la humanitaria y social, que Estados Unidos ofrece a diversos países, entre ellos Nicaragua, no sufrirá afectaciones debido a los documentos filtrados por el portal electrónico WikiLeaks.
Santos y Valenzuela hablan de WikiLeaks
“Hay que ver que fue una gran debilidad del gobierno de ellos semejante filtración”, dijo el canciller de Nicaragua, Samuel Santos, al comentar ayer el encuentro que tuvo con Arturo Valenzuela, secretario de Estado adjunto de Estados Unidos para Latinoamérica. Hablaron de los cables de embajadores estadounidenses que ha develado el sitio en internet WikiLeaks, en que vinculan al gobierno de Daniel Ortega con el narcotráfico. Santos dijo que los embajadores de EE.UU. “buscan a unos pobres informantes que inventan cosas, que después hacen quedar mal”. Santos se reunió con Valenzuela el 10 de diciembre en Washington.
Después de WikiLeaks
Si algunas revelaciones de WikiLeaks sobre Nicaragua hubiesen ocurrido en la década de 1980, habrían remecido a este país y causado más que asombro entre la población; pero en aquellos años ni existía el internet público ni los nicaragüenses podían recibir información con libertad. Lo que ahora se cuenta de Daniel Ortega, el mismo que gobernaba en los años ochenta, ha causado poca sorpresa porque, como han dicho analistas y políticos, ya se sabía y la información secreta sólo ha constatado lo divulgado por los medios de comunicación.
Ortega: “Chismografía”
Luego de una semana de silencio ante el contenido de los despachos del Departamento de Estado, el presidente Daniel Ortega finalmente se pronunció sobre las filtraciones del sitio web WikiLeaks, calificándolas de “chismografía”. Pero, contradictoriamente, haciendo gala de un franco oportunismo político, el mandatario sí dio veracidad a los despachos de la Embajada de Estados Unidos en Managua al mencionar aquellos en los que se reporta que ese país habría donado un millón de dólares a diversos organismos de la sociedad civil para financiar las actividades de protesta en contra del régimen orteguista.
Ortega es un “loco” y una “causa perdida”
La diplomacia española coincidió con su par estadounidense sobre sus dudas acerca de las capacidades mentales y de carácter de parte del mandatario Daniel Ortega, para asumir con inteligencia el Gobierno de Nicaragua, según se desprende de los últimos despachos diplomáticos revelados por el sitio web independiente WikiLeaks y divulgados por el diario español
Sociedad civil acepta críticas filtradas
Representantes de organizaciones de la sociedad civil (OSC) de Nicaragua aceptaron ayer las críticas de que sus protestas contra el régimen de Daniel Ortega han sido limitadas, como indican informes de la Embajada de Estados Unidos filtrados por WikiLeaks.
Políticos reaccionan a WikiLeaks
“Pobre embajador, el hombre éste (Paul), Trivelli, Trivilín, como le decían aquí en Nicaragua, que estuvo mandando ese tipo de informes. No denota ninguna seriedad de su parte, ningún profesionalismo, es una pobreza intelectual y mental mandar cuechos a Estados Unidos”. Esa fue la reacción del magistrado de facto Rafael Solís, sobre las revelaciones de WikiLeaks de que el presidente Daniel Ortega utiliza jueces sandinistas para vender fallos de libertad a narcotraficantes.
El diablo cojuelo
Casi cuatro siglos después, un nuevo diablo cojuelo salta a escena entre deslumbres de azufre cibernético, y desde su atalaya de WikiLeaks es capaz de quitar el techo a los cubículos de miles de burócratas del Departamento de Estado de los Estados Unidos, y de sus embajadas en todas partes del mundo, para asomarse a lo que leen o escriben, descifrarlo y revelarlo para deleite de millones de curiosos lectores. Julian Assange, el