Ortega Estados Unidos

Los dictadores Rosario Murillo y Daniel Ortega en septiembre durante el aniversario del Ejército. Foto/Tomada de Medios Oficialistas

Rechazo a embajadora de EE. UU. es «otro error de Ortega y Murillo»

Ortega apuesta a que pasará desapercibido tras elecciones de medio término en EE. UU. Manuel Orozco plantea posibles medidas tras rechazo diplomático a embajadora

La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo, bajo una creciente presión diplomática de la comunidad internacional —tras el anuncio en julio de poner fin a las elecciones— está apostando al resultado de los comicios de medio término en Estados Unidos, en que los tiranos esperan que el presidente Donald Trump salga debilitado, advirtieron analistas.

El sociólogo Oscar René Vargas y el exdiputado opositor Eliseo Núñez Morales coincidieron, por separado, en que hay una cadena de equivocaciones cometidas por Ortega y Murillo desde el 19 de julio. Ese día, el tema de Nicaragua volvió a captar la atención a nivel internacional después que el dictador anunció la abolición de las elecciones competitivas.

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«A partir de esa declaración de Ortega comienzan a cometer errores y los llevan a montar un teatro con el asunto de la reforma a la Constitución para darle un barniz legal a la declaración. Sin embargo, el error tuvo la repercusión en la resolución de la OEA. A esa resolución reaccionan cancelándole el beneplácito a la embajadora de Estados Unidos. A un error le suman otro error, porque no tienen ninguna fuerza de negociación (con los estadounidenses)», analizó Vargas, exasesor de la Dirección Nacional del FSLN, ex preso político y crítico del orteguismo desde hace décadas.

Vargas sostuvo que esta decisión puede conllevar más aislamiento, porque le da fuerza a los sectores más duros de la administración Trump.

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El sociólogo Óscar René Vargas, exiliado en Costa Rica. Foto/Cortesía Realidades

Las reformas a la Constitución de Ortega eliminan la participación de quienes el régimen considere «traidores de la patria» y aumenta el mandato de los dictadores de seis a siete años, una medida que aplican también a los mandos militares, policiales y otros centenares de cargos en el Estado. La dictadura de Nicaragua cumplió este año casi dos décadas en el poder. Estos cambios a la carta magna fueron aprobados en septiembre y se espera que sean ratificados en segunda legislatura en enero de 2027.

El error de anunciar el fin de las elecciones

El tema electoral de Ortega y Murillo causó honda preocupación regional. La grave situación de derechos humanos ha logrado que el tema de Nicaragua se mantenga en agenda desde 2018. El 2 de octubre, los cancilleres del hemisferio en la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobaron una resolución a favor de comicios libres, pidieron la libertad de los presos políticos, la reversión del despojo de la nacionalidad, de las reformas constitucionales de 2025 y 2026, además de ordenar la creación de un Grupo de Trabajo para buscar un diálogo con el régimen.

Este grupo de Trabajo Ministerial debe presentar un informe en un plazo de 60 días con la oportunidad de que la OEA reconvoque a los ministros en tres meses como máximo.

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Para Vargas, la actitud de cerrazón de Ortega y Murillo muestra en realidad una debilidad y ratifica su apuesta política de esperar los resultados de las elecciones de medio término en Estados Unidos. «Ese es otro error. Pensar que una derrota de Trump en las elecciones (de medio término) vaya a debilitar a los sectores más duros de la administración, un cambio de política sobre Nicaragua», aseveró.

El secretario de Estado, Marco Rubio, llamó a consultas al encargado de negocios en Managua, Elias Baumann, y ambos se reunieron el 16 de octubre para evaluar los pasos siguientes que se tomarían tras el rechazo el 1 de octubre de Ortega a la embajadora Natasha Franceschi.

Rubio y Baumann coincidieron en que el rechazo de Ortega a la diplomática fue «un teatro político hostil destinado a socavar la representación estadounidense». Es segunda vez que la dictadura de Ortega niega el plácet a un embajador de Estados Unidos, a quien el Senado ya había confirmado. El otro caso fue Hugo Rodríguez en 2022.

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Eliseo Núñez: «Ortega cree que Trump no le prestará atención»

De acuerdo con el exdiputado opositor Eliseo Núñez, el silencio de Ortega tras la resolución de cancilleres de la OEA se debe a que lo único que le interesaba en ese caso era lograr el plazo de tres meses que los ministros de exteriores aceptaron como plazo para convocar nuevamente a una nueva reunión.

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El analista y exdiputado liberal Eliseo Núñez / Foto/ Donaldo Hernández

«Por eso, los aliados de él como Lula (en la OEA) insistieron en los noventa días. Ortega cree que Trump no le prestará atención, porque ellos creen que se centrarán en los temas internos. Juega bajo esa lógica. No es una falta de lógica, sino una lógica errada. Y los que saben que es un error no le dicen nada y quien podría decirlo es Rosario (Murillo), pero ella más bien lo apura. Porque ella es muy sanguínea», agregó Núñez.

Con ese adjetivo, Núñez se refería al temperamento de Murillo, quien se caracteriza por un discurso de odio contra todos los que piensen distinto.

El politólogo nicaragüense Manuel Orozco, director del programa de Migración, Remesas y Desarrollo de Diálogo Interamericano, explicó en una entrevista con Miguel Mendoza, publicada en el programa El InformanteTV, que el rechazo a la embajadora es una evidencia de que no hay un cambio en la política de Nicaragua en las relaciones con Estados Unidos.

«Que hayan retraído al encargado de negocios básicamente fue para revisar cómo desarrollar la agenda de acuerdo con el nuevo contexto: la perspectiva de continuidad de parte del gobierno de Rosario Murillo», explicó Orozco.

Orozco advierte sobre posibles medidas

El analista político afirmó que las declaraciones de Rubio, tras la reunión con el encargado de negocios, le indican que, por primera vez, las autoridades estadounidenses están tomando en cuenta el uso potencial de medidas que no se han usado para presionar a Ortega. Este cambio lo considera importante.

«Hay un cambio que significa una especie de recalibración de la política exterior de Estados Unidos hacia Nicaragua, tomando en cuenta que Nicaragua quiere mayor continuidad. No meterse con EE. UU., no relacionarse con otros miembros de la comunidad internacional y seguir haciendo lo suyo», explicó Orozco.

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Manuel Orozco, representante del organismo Diálogo Interamericano. Foto/cortesía OEA

El experto enumeró que el gobierno estadounidense tiene varias herramientas a mano contra el régimen: la primera es el cambio en la relación de Nicaragua en el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos con Centroamérica y República Dominicana (Cafta-DR).

Aranceles, petróleo y hasta remesas en la mira

Dijo también que este tema ya está sobre la mesa, pero no se ha decidido políticamente. «Las implicaciones son de varios tipos, porque todo depende del nivel de medidas que se pueden adoptar: está desde la imposición de algunos aranceles en algunos productos; la imposición total de aranceles de no más del 15 % o la imposición total de aranceles del 100 % a algunos productos, o la imposición completa de aranceles a todos los productos que Nicaragua está exportando. Eso de alguna manera tiene grandes implicaciones», añadió Orozco.

Además de aranceles, Orozco planteó que también puede haber límites en el tipo de exportación de petróleo y derivados a Nicaragua. El tema financiero y la protección que el régimen da a actores sancionados es otro punto importante.

«El tema financiero trae a colación una serie de medidas que se pueden usar para penalizar al régimen de Nicaragua. Una de las medidas es que al hecho de que Nicaragua representa un riesgo financiero internacional —por proteger a sancionados— puede incluir fines de corresponsalías bancarias, controles financieros sobre las transferencias, o el volumen de estas, y eso incluye limitaciones al promedio enviado. Este es un contexto hipotético, no puedo asumir que esa es la decisión que se está tomando«, comentó Manuel Orozco cuando se le preguntó si las autoridades estadounidenses están contemplando el tema de las remesas.

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