Mientras se aleja de Estados Unidos y aumenta el riesgo de perder al mayor socio comercial de Nicaragua, el régimen de Daniel Ortega está haciendo gala esta semana de tener un nuevo aliado: Camboya. Una delegación de ese país se encuentra en Managua y la dictadura promete promover con esa economía el «comercio, las inversiones, el intercambio económico y comercial entre ambos pueblos y las empresas».
La dictadura promete con Camboya establecer una estrategia de cooperación, liderada por el lado de Nicaragua por Laureano Ortega Murillo, ministro asesor de la Presidencia para la Promoción de Inversiones, Comercio y Cooperación Internacional. Ya el hijo de los dictadores acumula una larga lista de asociaciones con economías que solo terminan en visitas de delegaciones, pero que hasta hoy no generan beneficios a la economía local ni a los nicaragüenses ni a empresas.
«Y viendo hacia el futuro, Camboya considera muy importante trabajar en el potencial para seguir ampliando nuestra cooperación bilateral, particularmente en el ámbito del comercio, las inversiones, agricultura, turismo, educación y creación de capacidades. Al mismo tiempo que otorgamos gran importancia a seguir promoviendo mayores intercambios entre instituciones importantes y comunidades comerciales», dijo ayer Meas Kim Heng, secretario de Estado del Ministerio de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional.
En este primer acercamiento del régimen con Camboya, la dictadura firmó un acuerdo para la exoneración de visas para ciudadanos portadores de pasaportes diplomáticos oficiales y de servicio, un beneficio que tendría un impacto limitado porque solo cubriría a los funcionarios públicos de ambos países.
Números peores que los de Nicaragua
Camboya apunta a ser otro fracaso de Laureano Ortega Murillo. Situado a 16,979 kilómetros de Managua, el país asiático tiene grandes similitudes con Nicaragua, no solo en materia política y democrática sino también económica, lo que limita cualquier oportunidad de inversión y comercio que la dictadura pueda traer al país desde esa nación, comparada con la economía de Estados Unidos, situada a unos 3,000 kilómetros lineales.
Según datos del Banco Mundial, hasta el 2025 el PIB per cápita de Camboya fue de 2,273 dólares, mientras que el de Nicaragua se situó en 2,372 dólares, lo que refleja que ambas naciones tienen en común poblaciones con baja calidad de vida.
Al igual que Nicaragua, el país situado al sudeste de Asia tiene alta dependencia de la agricultura, manufactura textil y turismo, con grandes desafíos en materia de pobreza, infraestructura limitada y alta corrupción.
En el ranking Doing Business del Banco Mundial, Camboya se ubicó en el puesto 144, de 190 economías evaluadas, lo que indica que hacer negocios en ese país es difícil, al igual que en Nicaragua, que el año pasado se quedó en el escaño 142, debido a malas calificaciones en materia de protección a los inversionistas, manejo de permisos de construcción, facilidades en la apertura de un negocio, registros de propiedades, entre otros.
Así es la vida en Camboya
¿Cómo es la calidad de vida en Camboya? El buscador de Google lo define en dos palabras: «Bastante mala». Y la describe así: «La mayoría de la gente vive en condiciones de pobreza y carece de acceso a servicios básicos como educación y salud. La violencia y la explotación sexual son también problemas muy graves en el país».
Incluso hasta en materia de comercio exterior, Nicaragua está más diversificada que esa nación de 16 millones de habitantes. Es una economía altamente dependiente de las exportaciones de prendas textiles, artículos de cuero y de origen animal, calzado, cereales, muebles, entre otros.
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Ambas economías cuentan con Estados Unidos como principal socio comercial, a pesar que Camboya tiene a tan solo 2,592 kilómetros de distancia a China, y Ortega apuesta a desplazar a Washington, pese a que Pekín tiene a Managua a 14,522 kilómetros, según cálculos de Google.
Nicaragua estableció las relaciones diplomáticas con Camboya en 1994, pero hasta ahora ese país no figura ni siquiera entre los 100 países de exportación de los productos nicaragüenses.
Refleja el aislamiento de Ortega
Una fuente empresarial asegura que Nicaragua no tiene «ninguna oportunidad» con ese tipo de economías. Si existieran oportunidades el mercado hace rato hubiera mostrado estas oportunidades y no es porque ahora una delegación del gobierno Camboya esté visitando Nicaragua que de repente van a descubrir oportunidades entre las economías de ambos países. Eso es pura venta mediática y turismo político del mismo signo ideológico que no tiene resultado favorable para el país».
A criterio de la fuente empresarial, que pide no ser citada por temor a represalias, «lo que estamos viendo es la desesperación del régimen de querer mostrar a sus creyentes que ellos están teniendo relaciones con la otra parte del mundo, cuando la parte donde Nicaragua pertenece geográficamente le está cerrando las puertas. Se aísla del continente y de sus mercados comerciales y se apoya en las dictaduras».
«Esto es claramente el reflejo de un país aislado en lo político y en lo económico que busca maquillar esta realidad. Una muestra clara de esto es quiénes han visitado Nicaragua este año y el denominador común que existe entre los países que han enviado delegaciones al país. Todos son países sin relaciones comerciales con Nicaragua y dictaduras o países autoritarios y del grupo de no alineados».
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Cita por ejemplo que este año han llegado delegaciones de Sudáfrica, Myanmar, Vietnam y ahora Camboya, «con los cuales no hay relaciones comerciales ni las habrá y solo es la propaganda que resulta de estas visitas. Con todas estas delegaciones hablan del fortalecimiento comercial, de turismo y solo hay que ir a ver las cifras que muestran que no hay ni lo uno ni lo otro».

«Volviendo al caso particular de esta visita lo único concreto además del paseo y las fotos es que los funcionarios con pasaporte diplomático no requerirán visas, lo cual se traduce en nada, pero al menos la dictadura mantiene su posición de retroceso de no abrir el país al paso de migrantes de estos países».
De hecho, los registros en Google describen la vida política de Camboya bastante similar a la de Nicaragua. Es un país que vive bajo «tensiones entre el gobierno y la oposición, la corrupción generalizada y los abusos contra los derechos humanos».
En el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, Camboya se ubicó en la posición 163, de 182 países, con una percepción de altos niveles de corrupción en el sector público; bastante similar que en Nicaragua, que se quedó en el escaño 175, por la corrupción promovida por la dictadura Ortega Murillo en todas las esferas de la vida política del país.
Juan Sebastián Chamorro, economista y analista político, señala que la dictadura Ortega Murillo lo que anda es en búsqueda de alianza de países que puedan tener relaciones diplomáticas con ellos, en medio del aislamiento mundial, porque recordó que ambas economías son bastante similares en materia de producción.
El nuevo aliado de Ortega ocurre en momentos de fuertes tensiones con Washington, que está analizando acciones contra la dictadura luego que esta decidió rechazar a su embajadora, Natasha Franceschi, lo que ocasionó que la administración de Donald Trump llamara a consulta a su jefe de misión en Managua.