Douglas Carcache

Después de WikiLeaks

Si algunas revelaciones de WikiLeaks sobre Nicaragua hubiesen ocurrido en la década de 1980, habrían remecido a este país y causado más que asombro entre la población; pero en aquellos años ni existía el internet público ni los nicaragüenses podían recibir información con libertad.

Lo que ahora se cuenta de Daniel Ortega, el mismo que gobernaba en los años ochenta, ha causado poca sorpresa porque, como han dicho analistas y políticos, ya se sabía y la información secreta sólo ha constatado lo divulgado por los medios de comunicación.

De alguna manera, el fenómeno WikiLeaks permite ver cuánto espacio ha ganado el periodismo profesional en Nicaragua, batallando por informar con libertad y hasta develar secretos importantes del Gobierno, antes de que un hacker internacional robara los documentos del Departamento de Estado estadounidense.

La población nicaragüense se ha enterado de los casos de corrupción en el Poder Judicial, por los medios de comunicación, como cuando “desaparecieron” 609 mil dólares de la Corte Suprema, que la Policía había incautado al narcotraficante José González Largo. Un magistrado del Frente Sandinista (FSLN), entonces en la oposición, participó en la operación de “liberar” ese dinero un año y medio antes de las elecciones de 2006, que ganó el sandinista Ortega.

Sin embargo, los magistrados judiciales del FSLN dicen ahora que los informes de la Embajada de Estados Unidos en Managua, sobre ese tipo de casos, son inventos o chismes, a pesar de que las pruebas están en publicaciones periodísticas de varios años.

Lo mismo ocurre con los vínculos de Ortega con la narcoguerrilla colombiana (FARC), la que al parecer hasta intermedió en los años ochenta para que líderes del FSLN hicieran negocios con el capo Pablo Escobar, tal como reveló hace unos años Virginia Vallejo, quien fue amante de este narcotraficante.

El internet ha contribuido a que cada vez haya menos información oculta; y un sector del periodismo, aprovechando los nuevos recursos tecnológicos, desarrolla investigaciones cada vez mejores, a pesar de que gobiernos como el de Ortega se esmeren en impedirlas.

Pero se acercan etapas más difíciles para la prensa profesional, porque tras el escándalo desatado por WikiLeaks los informantes serán más parcos no sólo con los diplomáticos, sino con los periodistas, cuyas notas, por lo visto, se han convertido en fuentes secundarias confiables de embajadores.

El peligro inmediato es que algunos gobiernos, como el de Estados Unidos, intenten controlar la información por internet y pongan en mayor riesgo la libertad de expresión.

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) advirtió que si en Estados Unidos imponen “una legislación restrictiva en contra de la neutralidad y la libertad en el internet”, eso estimularía a “otros gobiernos menos democráticos” a hacer eso y más.

En efecto, el jueves último el presidente Hugo Chávez mandó al Parlamento venezolano un proyecto de ley para castigar a los “manipuladores de la información” que envían mensajes por internet. Sin duda, WikiLeaks será el nuevo pretexto para los censores.

Columna del día Opinión columna WikiLeaks archivo

COMENTARIOS

  1. Salvador
    Hace 16 años

    La sensura debe ser pareja, si es malo para la derecha, tambien debe ser malo para la izquierda, esa es la verdadera democracia, el mismo derecho tiene la izquierda como la derecha.

  2. Francisco Mza
    Hace 16 años

    Aunque haya censura de informacion,todos sabemos que hay una impunidad absoluta o sea que de que sirve saber la verdad si los encargados de administrar justicia permanecen impasibles? nunca se podra tapar el sol con un dedo,pero mientras el poder este en manos de fascinerosos,la justicia sera una quimera imposible,de nada servira denunciar los hechos si nosotros como pueblo lo permitimos,la tolerancia tiene un limite y la pregunta es;hasta cuando? no esperemos otro wikileaks para actuar!

  3. Ana Laura
    Hace 16 años

    digo que a todos aquellos que hablan en contra de los nicaraguenses por lo del rio san juan son unos matamama y que se vayan a CR porque parece que si les gustaria que a Eden Pastora lo echaran preso sin ninguna razon para los ticos, no nomas en Venezuela asi q no esperaron a lo de Wikileaks .

  4. neri olivas
    Hace 16 años

    No dice nada de el minado de los puertos de nicaragua por la CIA , ni de los asesinatos de la contra en los asentamientos, ni de los degollados con la participacion de oficiales del ejercito usa en los campamentos de honduras en el 84 al 90, ni de como se metio a la iglesia en politica ni de todo el monton de agentes de la cia y cuando la prensa negaba la existencia de la mano criminal made in usa, eso no tenia informantes, porque eran ellos mismos, infiltrados, en la embajada.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí