“Pobre embajador, el hombre éste (Paul), Trivelli, Trivilín, como le decían aquí en Nicaragua, que estuvo mandando ese tipo de informes. No denota ninguna seriedad de su parte, ningún profesionalismo, es una pobreza intelectual y mental mandar cuechos a Estados Unidos”. Esa fue la reacción del magistrado de facto Rafael Solís, sobre las revelaciones de WikiLeaks de que el presidente Daniel Ortega utiliza jueces sandinistas para vender fallos de libertad a narcotraficantes.
La magistrada Alba Luz Ramos dijo que cuando ha habido casos de jueces sandinistas favoreciendo a narcos, los han destituido. “Hay magistrados y jueces liberales, cuyo nombre no voy a decir porque todo el mundo los conoce, que estuvieron involucrados en hechos de esa naturaleza y sin embargo ahí están todavía, no nos permitieron sus colegas que los destituyéramos”, afirmó.
El coordinador de la bancada parlamentaria del gobernante Frente Sandinista (FSLN), Edwin Castro, dijo que las embajadas de Estados Unidos en el mundo han perdido la “seriedad” y la “confianza” de los gobiernos y partidos políticos, luego de las filtraciones de sus informes en WikiLeaks.
“Yo creo que aquí se ha perdido la seriedad de las embajadas de Estados Unidos en el mundo, porque si toda la información que ellos mandan sale a luz pública, los gobiernos y los partidos políticos ya no van a tener tanta confianza en hablar con ellos”, indicó Castro.
El diputado liberal José Pallais dijo también que la embajada de Washington perderá mucha confianza entre los actores políticos y económicos de Nicaragua. “Podría haber más cuidado en los diálogos y conversaciones… Ahora van a cuidar mucho sus palabras”, advirtió.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A