Rusia aún posee armas nucleares, un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU y vastas reservas energéticas, pero la guerra de Ucrania la ha debilitado gravemente, dejándola incapaz de proyectar poder…
Rusia aún posee armas nucleares, un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU y vastas reservas energéticas, pero la guerra de Ucrania la ha debilitado gravemente, dejándola incapaz de proyectar poder…
Si bien la idea de un espectro implica alejarse de las dicotomías, las personas autistas aún se clasifican como de alto o bajo funcionamiento, o como verbales o no verbales, y estas jerarquías familiares inevitablemente vuelven a infiltrarse en nuestro pensamiento.
Nicaragua está viviendo el mito de las cavernas. Muchos están viendo sombras de la realidad, construidas por sus captores que no quieren que tengan una versión completa del mundo, ni que se sientan encerrados, atrapados o manipulados.
El cambio de tono del codictador Daniel Ortega con respecto a los Estados Unidos, pasando de la cautela al abierto desafío, en sus últimos dos discursos ha venido acompañado de hechos que refuerzan sus palabras con la firma autorizada con “plenos poderes” de su hijo Laureano Ortega de tres nuevos acuerdos con Rusia. Esto ocurre […]
Las novelas y cuentos de nuestro autor están repletos de piezas relevantes para la construcción de la memoria de nuestro país. Sus principales personajes, como el inspector Morales, Lord Dixon y doña Fanny, viven la realidad del poder en un país como el nuestro y nos hablan de lo que ello implica.
La competencia en IA ha superado la etapa de los chips, la capacidad de los centros de datos y el rendimiento de los modelos de vanguardia. Lo que importa ahora es la arquitectura social a través de la cual se implementa la inteligencia.
Un sistema democrático capaz de funcionar a través de lenguas, culturas e historias demostraría que el pluralismo no es una debilidad, sino una fuente de resiliencia y legitimidad.
La salida del régimen es inevitable, pero la administración de su salida es responsabilidad de todos. Nicaragua no necesita un estallido, sino una transición que permita reconstruir el país sin repetir los ciclos de violencia del pasado.
Un escritor perseguido por una dictadura, despojado de su nacionalidad y obligado al exilio, podría ocupar una de las sillas más prestigiosas de la lengua española gracias a su obra y su trayectoria intelectual. Eso no debería incomodarnos, si no hacernos reflexionar.
No se necesita una figura providencial ni un Estado corroído por completo para que una sociedad acabe entregándose a aventureros y demagogos. A veces la empuja una fuerza más mezquina y persistente: la insaciable sed de populismo.