Dejar que Rusia se queme
Pese a los ataques ucranianos y la crisis económica, Vladimir Putin no cederá en la guerra en Ucrania. Conozca por qué su régimen depende de esta victoria.
Pese a los ataques ucranianos y la crisis económica, Vladimir Putin no cederá en la guerra en Ucrania. Conozca por qué su régimen depende de esta victoria.
La política y la diplomacia se basan en el arte de la negociación y el compromiso. Las reivindicaciones absolutas ceden ante las exigencias de la coexistencia, y el futuro es incierto
Muchos observadores occidentales creen que es el momento de apretarle las tuercas a Rusia, no solo intensificando las sanciones, sino también suministrando más armas a Ucrania y atacando la «flota en la sombra» rusa, una red de petroleros que emplean tácticas engañosas para evadir las sanciones occidentales.
Ucrania sigue dependiendo totalmente de Occidente para financiar y armar su defensa; la situación sobre el terreno actualmente favorece a Rusia; y Ucrania enfrenta graves limitaciones de personal. Para empeorar las cosas, el gobierno del presidente ucraniano Volodímir Zelenski se encuentra envuelto en un escándalo de corrupción de alto nivel.
Las razones de la creciente obsesión del Kremlin con los supuestos enemigos de Rusia no son difíciles de discernir. La desilusión con la guerra de Ucrania va en aumento, incluso entre quienes alguna vez creyeron en la propaganda nacionalista de Putin.