La caverna en El Carmen

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Leer filosofía ha hecho que me guste sobrepensar cosas sencillas. Por ejemplo, dicen por ahí que la familia Ortega-Murillo ha decidido extender sus alas y volar del nido (por decirlo de una forma amable). Me refiero a los pollitos porque mamá gallina y el gallo ennavajado no salen del gallinero seguro que han forjado.

El tema es que casualmente, y ya saben que no creo en las casualidades, recién les dejaron volar del nido sale un poema de uno de los pollitos que todos relacionan con la forma de actuar de la gallina.

Conversando con un amigo al que aprecio mucho porque me ayuda a repensar las cosas, dijimos que era justo como el mito de la caverna. Contexto necesario… El mito de la caverna de Platón cuenta que en una caverna un grupo de hombres estaba amarrado viendo de frente a una pared en la que se proyectaban sombras causadas por otros hombres afuera que vivían en la verdadera realidad. Uno de los hombres logra liberarse, se da cuenta que la realidad es mucho más que las sombras proyectadas e intenta explicarle a los que quedaron atrapados. Estos lo mataron porque se negaron a creer que vivían una mentira.

Resulta que los pollitos han estado algo de tiempo lejos del nido y al parecer se han dado cuenta de que la realidad es mucho más que una narrativa construida desde la familia, partido, gobierno o como le quieran llamar a ese enredo que se vive en Nicaragua.

Otros detallitos del asunto es que los pollitos volaron a nidos interesantes como propiedades confiscadas o mansiones multimillonarias.

La verdad es que Nicaragua está viviendo el mito de las cavernas. Muchos están viendo sombras de la realidad, construidas por sus captores que no quieren que tengan una versión completa del mundo, ni que se sientan encerrados, atrapados o manipulados.

Lo lamentable del asunto es que en el mito de las cavernas al que logra salir de la caverna lo matan. Lo que explicaría el exilio de quienes han querido hablarle a los que están atrapados, pero también nos hace preguntarnos si los que manejan las figuras que causan las sombras serán capaces de permitir que los pollitos tengan esa misma suerte.

Como inicié este escrito sobrepienso detalles sencillos como la extraña decisión de la que se llama la madre de todos los nicaragüenses de dejar que sus niños se vayan de casa. Pero es una forma de saber que algo muy definido está cambiando. Algo está pasando, pero eso es otro análisis para el que aún no tengo suficientes detalles.

La autora es licenciada en Ciencias de la Comunicación.

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