¿Quiénes serán las siguientes víctimas de la escalada de la dictadura orteguista ¿Los medios de comunicación independientes y las redes sociales, la sociedad civil, sectores de la empresa privada, las instituciones religiosas?
¿Quiénes serán las siguientes víctimas de la escalada de la dictadura orteguista ¿Los medios de comunicación independientes y las redes sociales, la sociedad civil, sectores de la empresa privada, las instituciones religiosas?
La Coalición Nacional por la Democracia (CND) dio a conocer ayer una proclama en la que, después de analizar las últimas agresiones de la dictadura orteguista contra la oposición democrática.
El dictador Daniel Ortega está seguro de que volverá a ser reelegido como presidente de Nicaragua en la farsa electoral del 6 de noviembre próximo.
Daniel Ortega es un violador consumado y al parecer obsesivo de la Constitución Política de Nicaragua. No solo la viola cuando precisa hacerlo para continuar detentado el poder, sino que la vulnera inclusive cuando ni siquiera lo necesita.
La Alianza Evangélica Nicaragüense que —según sus líderes— agrupa a más de nueve mil iglesias cristianas no católicas, se pronunció brevemente sobre la problemática electoral.
El régimen orteguista echó pie atrás en su intentona de controlar todos los medios de comunicación y redes sociales, para restringir la libertad de expresión alrededor de la farsa electoral que está en desarrollo.
El tercer Informe de Coyuntura 2016, de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), revela que en los últimos meses se ha deteriorado el clima de negocios en Nicaragua.
Las encuestas favorables al Gobierno aseguran que la mayoría de los nicaragüenses (setenta por ciento o más), quiere votar en la farsa electoral del próximo 6 de noviembre.
La designación de Rosario Murillo como próxima vicepresidenta de Nicaragua es como un déjà vu real y además regresivo y grotesco.
Ortega se sentiría muy cómodo con un presidente del “imperio” (como él llama a EE.UU.), a quien no le importaría que se violen los derechos humanos.