Calidad democrática y clima de negocios

El tercer Informe de Coyuntura 2016, de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), revela que en los últimos meses se ha deteriorado el clima de negocios en Nicaragua.

Según la información publicada por LA PRENSA, el informe de Funides presentado ayer muestra que “la opinión favorable de los empresarios nicaragüenses sobre el clima de negocios registró (entre abril y julio del presente año) una caída de 11 puntos porcentuales. Mientras que el balance entre los que tienen una opinión positiva del entorno económico y los que los describen como desfavorable registró un retroceso de 26 puntos porcentuales”.

La pérdida de confianza de los empresarios en el clima de negocios es atribuido por Funides “al deterioro del ambiente político del país”, en referencia particularmente a la acción del régimen orteguista para impedir que la principal fuerza de la oposición participe en las elecciones de este año, que han sido convertidas en una farsa electoral.

Pero además, Funides advierte que la encuesta empresarial en la cual se sustenta el tercer informe de coyuntura 2016, fue realizada antes de que los 28 diputados opositores más activos y creíbles fueran destituidos por el régimen orteguista, lo que hace suponer que la pérdida de confianza empresarial en el clima de negocios aumentó todavía más, después de ese insólito atropello dictatorial.

Era inevitable que las medidas orteguistas contra las libertades civiles y el pluralismo político en el país, causaran un fuerte rechazo internacional, particularmente en Estados Unidos, que es el principal socio comercial, la mayor fuente de inversiones extranjeras y el máximo proveedor de remesas familiares para Nicaragua.

La escalada de la dictadura orteguista necesariamente debía tener consecuencias negativas para el sector económico y las inversiones extranjeras. No hace falta ser economista ni analista político sagaz, para saber que la buena calidad de la democracia es condición indispensable para la confianza empresarial y, por lo consiguiente, para el dinamismo de la actividad económica privada. Por el contrario, la incertidumbre, el autoritarismo gubernamental y la sustitución de las elecciones competitivas y transparentes con farsas electorales, es veneno puro para el clima de negocios y la atracción de inversiones extranjeras.

Por supuesto que siempre hay quienes hacen negocios lucrativos en ambientes no democráticos. Pero son muy pocos los empresarios e inversionistas que tienen y les gusta ese turbio privilegio. La gran mayoría de ellos no puede ni quiere hacerlo, porque sus negocios se marchitan o ni siquiera se inician en un ambiente político dominado por el autoritarismo y por funcionarios corruptos que invaden la economía, en particular las áreas más lucrativas.

Daniel Ortega se cree un autócrata todopoderoso e invencible, que de manera impune puede aparta bruscamente cuanto obstáculo se le interponga, aplastar a los adversarios insumisos, y comprar, corromper, dividir y neutralizar a todos los demás. Pero esa forma de desgobernar causa consecuencias económicas que el mismo régimen orteguista tiene que pagar, más temprano que tarde. El deterioro del clima de negocios revelado por el informe de Funides es una clara advertencia de eso.

Editorial clima de negocios Economía Nicaragua archivo

COMENTARIOS

  1. Pepe Turcon
    Hace 10 años

    Ya desde hace un tiempo la consigna es comenzar a sacar el billete de Nicaragua e invertir en otros lados. Vean como los Pellas hicieron tremendo hotel en Costa Rica pegadito a la frontera con Nicaragua PERO EN Costa Rica. Solo un loco ( o con dinero robado) invertiría en Nicaragua con los coloridos caracteres que están saliendo Del Carmen.
    Adios a Nicaragua, ahora los ricos siguen a los pobres, se acabo la fiesta.

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