Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
Mi hija Ximena cayó repentinamente enferma de gravedad y la posibilidad de que no pudiera salir con viva de ello activó un miedo que desbordó todo lo que yo había sentido hasta entonces
Vi el discurso de abdicación del rey Juan Carlos en un pequeño televisor de un hotelito de Florencia y me emocionó escucharlo. Por el visible esfuerzo que hacía para mantener la serenidad y presentar su apartamiento del trono como algo natural, sabiendo muy bien que daba un paso trascendental, lo que suele llamarse un “hecho histórico”. Y porque esta renuncia en favor de su hijo, el príncipe Felipe, cerraba un período durísimo para él, de quebrantos de salud, escándalos familiares y personales, unas excusas públicas y unos esfuerzos denodados en los últimos tiempos a fin de recuperar, para él y para la institución monárquica, la popularidad y el arraigo que había sentido resquebrajarse. El discurso fue impecable: breve, preciso, persuasivo y bien escrito.
Es imposible saber, si aquella fatídica mañana del 8 de marzo pasado, las personas que abordaron el vuelo MH370, avión Boeing 777, en Kuala Lumpur, capital de Malasia, rumbo a Beijing, capital de China, tuvieron algún temor o presentimiento de lo que pasaría tan solo unas horas después, en un viaje regular del continente asiático. El avión llevaba 239 personas a bordo, incluyendo un 5 por ciento como tripulación, usual para esas latitudes. Era un vuelo sin escalas, casi directo en su recorrido espacial.
La reciente preocupación manifestada por los productores y, más aún, la del pueblo que ha sentido los agravantes del fenómeno meteorológico llamado El Niño, nos mueve a meditar sobre su implicancia y la razón de las mismas en nuestro país. Si bien es cierto que este fenómeno no es nada nuevo, también no dudamos que […]
A un año de ocurrido, el ataque a #OcupaINSS constituye uno de los episodios más vergonzosos que ha protagonizado este gobierno. No tanto por las consecuencias que tuvo —afortunadamente no hubo muertes que lamentar—, pero si porque puso en evidencia la falta de escrúpulos del régimen, pues se trató de una acción organizada desde las más altas de esferas del Estado que se ejecutó con frialdad y la complicidad de diferentes instituciones contra un grupo, más bien pequeño, de jóvenes pacíficos, indefensos, alegres y solidarios.
¿Sabe usted que es lo que más anhelan encontrar en sus empleados las empresas que operan en Nicaragua?
Querida Nicaragua: Dura lex sed lex, dice el aforismo latino. La ley es dura pero es la ley, significando la obligación ciudadana de cumplir con la ley o soportar las consecuencias de no cumplirla.
Cuando un turista arriba al país no siempre está bien informado, porque a pesar de que vivimos en el mundo de la comunicación instantánea, en un mundo de Google, no siempre explorado en el internet lo básico que necesita saber, como la tasa de cambio oficial y de mercado, el costo de un viaje en taxi del aeropuerto al hotel y otros detalles que necesita saber para que su dólar le rinda más.
La situación que vive actualmente Nicaragua refleja un país fragmentado, una “sociedad disociada” carente de objetivos comunes que permitan, mediante un esfuerzo colectivo, construir un plano de coincidencias mínimas que den a la comunidad nacional un sentido unitario en el que, a pesar de las diferencias, o quizás precisamente por ellas, sea posible construir la “unidad en la diversidad”, que es la alternativa entre dos posiciones extremas: la fragmentación y la uniformidad, las que impiden que nos configuremos a partir de una identidad común.
Uno de los temas de La frase del día de la semana pasada fue dedicado a la palabra laberinto. La Frase del día es una cápsula etimológica del lingüista español Eduardo Soca, que el portal La Página del Idioma Español envía a todos sus suscriptores que quieran recibirla.
La demanda de pacientes por trasplantes de órganos ha aumentado favorecida por los avances científicos alcanzados en los últimos veinte años. De igual manera, los países han generado políticas públicas y regulaciones legales para garantizar este procedimiento.