Las persecuciones de Zavala y Zelaya
Tras la caída de Zelaya en 1909 la Iglesia viviría un prolongado lapso de paz. Fue hasta la revolución sandinista en 1979, que se abrió otra nueva etapa persecutoria que analizaré próximamente.
Tras la caída de Zelaya en 1909 la Iglesia viviría un prolongado lapso de paz. Fue hasta la revolución sandinista en 1979, que se abrió otra nueva etapa persecutoria que analizaré próximamente.
Todo cambió con la independencia de 1821. Como huracán devastador las imparables guerras civiles arrasaron la paz y civilidad de las nuevas repúblicas… una nueva casta de líderes revolucionarios, en nombre de la libertad y so pretexto de acabar con el “opresivo legado español”, se propuso imponer a sangre y fuego su credo supuestamente racionalista.
En Nicaragua el pionero de la defensa de los aborígenes fue el padre Diego Álvarez de Osorio, enviado por la corona en 1527 y consagrado como el primer obispo en 1531… Producto de sus denuncias, en 1533 la corona prohibiría totalmente la venta o exportación de indios.
El gran bien que significó integrar a tribus aborígenes a la cultura más avanzada del mundo es otro aspecto que tampoco quieren ver los izquierdistas, que parecieran preferir que los indios se hubiesen quedado estancados en la edad de piedra.
En resumen, cuando se suman todos los posibles culpables puede concluirse que, aunque en distinta medida, estos son muchos más numerosos de lo sospechado, con el agravante de que pocos ven razón para arrepentirse.
El problema entonces, para la supervivencia de la democracia, es que hay síntomas de un creciente embotamiento moral en grandes sectores de la población; en las universidades, en los medios, en las mismas iglesias; en el gran porcentaje de la población presa de una ética individualista en la que cada uno puede darse los valores que quiera…