Exministro de Educación en Nicaragua durante el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro. Escritor e historiador. Permanece en el exilio desde 2021, en Estados Unidos, tras una orden de captura en su contra. Fue desnacionalizado por el régimen orteguista en 2023.
Desafortunadamente, es casi seguro que preguntas como estas caerán en el vacío pues da la impresión de que en el FSLN, y cuidado que también en las universidades, la mayoría ha renunciado al hábito de pensar o cuestionar.
“América Latina es ingobernable, el que sirve a una revolución ara en el mar, la única cosa que puede hacerse en América Latina es emigrar; este país caerá infaliblemente en manos de multitudes desenfrenadas para después pasar a tiranuelos casi imperceptibles de todos los colores y razas…”
Defender la vida es un valor que cada ser humano puede comprender también a la luz de la razón y que, por tanto, llama necesariamente a todos. Para nadie debe ser un tema de campaña secundario.
Es cierto, como se advirtió antes, que no todas las izquierdas comparten esta ideología siniestra, degradadora del espíritu humano y coautora de múltiples genocidios y tiranías. El gran problema es cómo distinguirlas, porque quienes sí la comparten suelen ocultarlo.
Es obligado concluir, por tanto, que debajo de las motivaciones políticas obra otra más soterrada y siniestra: el afán de extirpar en la población el amor a Cristo y a su Iglesia.
Que se olviden los patriotas que aspiran a un cambio en Venezuela, Nicaragua o Cuba, de que los actuales candidatos demócratas hagan algo significativo contra sus dictaduras. Harán declaraciones, algunas sanciones lite, pero jamás tendrán la firmeza requerida para tambalearlas.