A Bukowski
Ahora bebe tranquilo, maldito. Baja con calma el fresco licor por tu gaznate rasposo que ya yo brindaré por ti, aunque tenga el viento en contra y el horizonte oscuro, brindaré por ti.
Ahora bebe tranquilo, maldito. Baja con calma el fresco licor por tu gaznate rasposo que ya yo brindaré por ti, aunque tenga el viento en contra y el horizonte oscuro, brindaré por ti.
El camino es largo y extenuante, como una peregrinación hacia lo desconocido, caminas sin saber la ruta, pero manifestando el deseo de saber a dónde quieres llegar.
El miedo es abortar todos los futuros que aún no nacen para no hacer frente a las posibilidades. Es suicidarse antes de abrirle la puerta a las maravillas de la incertidumbre.
Somos lo que creemos y creemos en lo que nos complementa. Renunciar a aquello que nos crea, a lo que nos vuelve humanos, es dejar de lado la vida misma.
Los victimarios son los que, con lágrimas de mártir, se visten con las pieles de los verdugos para afianzarse en el poder y marcar de por vida la vida de los demás; lo son los que con garganta de oro llaman a los hijos del pueblo a hacer rodar las cabezas de los pueblos afligidos por la debilidad.
Ser periodista no es hablar bien, ni escribir como Cervantes; ser periodista no es ponerse frente a una cámara o un micrófono y vomitar las frases de un guion nauseabundo y sugestionado.