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Antes de que Somoza fuera sinónimo de poder en Nicaragua, hubo una boda. Anastasio Somoza García y Salvadora Debayle Sacasa se casaron en 1919. Él provenía de San Marcos, Carazo. Ella pertenecía a una familia influyente de León, ligada por sangre a los Sacasa y a la élite política.
Tuvieron tres hijos: Lillian, Luis Anastasio y Anastasio de Jesús. Todos nacieron en León y ocuparon un lugar distinto en la historia de la dinastía.
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La primera fue Lillian Somoza Debayle, nacida en 1921. Su matrimonio amplió las redes de poder familiar. En 1943 se casó con Guillermo Sevilla Sacasa, abogado y diplomático que luego serviría como embajador de Nicaragua en Washington.
La pareja tuvo nueve hijos: Guillermo, Lillian, Luis Ramón, Edda, Julia, Lorena, Eduardo, Alejandro y Bernardo.
Los Sevilla Somoza crecieron principalmente en Estados Unidos. Décadas después, algunos contaron lo difícil que fue cargar con un apellido ligado a una de las familias más controvertidas de Nicaragua.
Luis Ramón Sevilla Somoza, uno de los hijos de Lillian, participó en la política nicaragüense tras 1979 y representó a la familia en reclamos de propiedades.
El segundo hijo fue Luis Anastasio Somoza Debayle, nacido en 1922. Asumió la Presidencia en 1956 tras el asesinato de su padre y gobernó Nicaragua hasta 1963.
En 1947 se casó con Isabel Urcuyo Rodríguez. Tuvieron siete hijos: Bernabé, Salvadora, Fernando, Gerardo, Luis Anastasio, Álvaro y Eduardo.
Mientras Luis ocupaba la Presidencia, su hermano menor consolidaba su carrera en la Guardia Nacional.
Anastasio de Jesús Somoza Debayle, nacido en 1925 y conocido como Tachito, fue el último presidente de la familia. En 1950 se casó en Managua con su prima hermana Hope Portocarrero, en una masiva ceremonia que unió a dos ramas del mismo tronco familiar.
Tuvieron cinco hijos: Anastasio Jesús, Julio Néstor, Hope Carolina, Carla Anne y Roberto Eduardo.
La historia de los tres hermanos refleja cómo el poder circuló en la familia y se multiplicó con las alianzas matrimoniales. Así, apellidos como Somoza, Debayle, Sevilla, Sacasa y Urcuyo quedaron entrelazados durante generaciones.
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Cuando Anastasio Somoza Debayle huyó de Nicaragua en julio de 1979, el entramado familiar del régimen se dispersó hacia Estados Unidos, Paraguay y otros países. Sin embargo, el apellido permaneció.
La genealogía de los Somoza trasciende la simple ascendencia. Muestra cómo una familia tejió una red de parentesco que dominó la política, la diplomacia, los negocios y la Presidencia de Nicaragua en el siglo XX.
Su poder acabó en 1979. La familia, no.


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