La Comisión Nacional del Salario Mínimo aprobó un ajuste del 4 por ciento al salario de nueve de los diez sectores económicos que se rigen por la Ley 625, Ley de Salario Mínimo. Ese porcentaje representará un incremento de entre 238 y 532.62 córdobas. El ajuste menor lo recibirán los trabajadores del sector agropecuario, que ahora ganarán 6,188.02 córdobas mensuales más alimentación. Mientras que el mayor, será para los de la construcción, establecimientos financieros y seguros, cuyo salario se eleva a 13,848.23 córdobas mensuales.
El ajuste del 4 por ciento es similar al que aplicaron en 2025 y lo propuso el Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), principal organización sindical del oficialismo que coordina el diputado y presidente de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras.
Se calcula que alrededor de 325,000 trabajadores recibirán este ajuste que será aplicado de forma retroactiva a partir del 1 de marzo de 2026, es decir que se reflejará en el pago de la primera quincena de este mes. Estos salarios estarán vigentes hasta el 28 de febrero de 2027.
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Salarios de zona franca ya se ajustaron
Adicionalmente unos 105,815 empleados de las empresas de zona franca, que representa el décimo sector de la economía que se rige por la Ley 625, recibieron desde el 1 de enero un ajuste del 6.7 por ciento. El ajuste para zona franca se estableció y aplica desde 2023, mediante un acuerdo quinquenal que concluye en 2027. Con dicho incremento el salario de ese sector ahora es de 9,986.54 córdobas mensuales.
Aunque durante las negociaciones al ajuste salarial de este año, por primera vez desde 2019 participaron representantes de cuatro sectores económicos a través de empresas del sector privado, dos de ellas de capital extranjero.
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La pequeña delegación del sector privado que este año participó en la negociación la integraron representantes del Ingenio Monte Rosa, de origen guatemalteco, que representó al sector industrial. Por el sector minero acreditaron a representantes de la minera canadiense Equinox Gold y de la colombiana Mineros-Hemco. Y por el sector comercio, ejecutivos de una empresa distribuidora de repuestos automotrices.
Sin la representación patronal que establece la ley
El grupo lo completa Omar Cortés Moncada, acreditado como representante del sector servicios, que según investigaciones de LA PRENSA es un contador público que ostenta la representación legal de la empresa Suministro y Montaje Electromecánico. Empresa de los Ortega Murillo que, entre otras actividades, cobra comisiones a las minas y mineros artesanales por el oro que extraen.
Aunque los representantas de estas empresas hayan participado en la negociación, el juste salarial que aprobaron para 2026 no se puede considerar tripartito, ya que en Nicaragua ahora no existen las organizaciones empresariales de representación nacional que según la Ley 625, deben representar a los empleadores.
La propuesta de ajuste del 4 por ciento, que propuso la dictadura Ortega Murillo a través del FNT y que finalmente se impuso, fue la más baja de entre las tres que se presentaron este año, cuando la negociación arrancó de forma tardía.
La negociación empezó tarde
Tradicionalmente las negociaciones del ajuste anual al salario mínimo comienzan en la segunda semana de enero. Pero este año, fue hasta el 13 de febrero, es decir menos de dos semanas antes de que se vencieran los salarios vigentes, cuando tras una convocatorio exprés, el Ministerio del Trabajo (Mitrab) instaló la comisión negociadora.
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La segunda reunión del jueves 19 de febrero fue protocolaria y hasta en la tercera, que se realizó el jueves 26 de marzo, la también oficialista Central Sandinista de Trabajadores (CST), presentó la primera propuesta. La CST se inclinó por un ajuste generalizado del 6 por ciento, distribuido en dos partes; un primer ajuste del 3 por ciento a partir del 1 de marzo y el segundo ajuste del 3 por ciento a partir del 1 de septiembre.
Sin embargo, la respuesta fue que el sector de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), no estaba en capacidad de aplicar ese incremento. Ese día aunque no se presentaron nuevas propuestas se adelantó que la dictadura planeaba que el ajuste fuera del 4 por ciento.
La CGT-Independiente propuso 10%
En la sesión de hoy 5 de marzo, la Confederación General de Trabajadores Independientes de Nicaragua (CGTI), que no es oficialista, abogó por un ajuste generalizado del 10 por ciento aplicado a partir del 1 de marzo. Sin embargo, la propuesta que aprobó la comisión fue la del oficialista FNT.
Dicho ajuste quedó por debajo de los parámetros aritméticos que se han tomado como referencia en los últimos años. Según la Ley 626, Ley del Salario Mínimo entre las variables que se deben tomar en cuenta para definir el ajuste están la inflación, el costo de la canasta básica y la tasa de crecimiento económico.; y generalmente la comisión negociadora suele basar su decisión en la suma de la inflación y la variación del Producto Interno Bruto (PIB).
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Según datos del Banco Central de Nicaragua (BCN), el año pasado la inflación, que refleja la evolución del precio de los principales bienes y productos de consumo, se ubicó en 2.70 por ciento, porcentaje menor al 2.84 por ciento del 2024. Y la inflación subyacente interanual fue de 2.91 por ciento, es decir, menor al 3.39 por ciento del 2024. Aún no hay un dato definitivo del crecimiento del PIB, pero el BCN calcula que será de entre 4.5 y 5 por ciento.
Por tanto, como en años anteriores se toma como referencia la suma de esos indicadores, el ajuste salarial debió ser de entre 7.2 y 7.7 por ciento.
Salarios no cubren la canasta básica
Mientras que el precio de los 53 productos que integran la canasta básica, el año pasado subió a 20,821.68 córdobas, por encima de los 20,259.81 córdobas requeridos en el 2024. Es decir, que los trabajadores sufrieron el año pasado una erosión de casi 600 córdobas en su bolsillo.
Es decir, que ninguno de los nueve sectores que recibirá el ajuste a partir del 1 de marzo, recuperó ni siquiera los 600 córdobas de incremento que registró el precio de la canasta básica. Además, teniendo en cuenta que los salarios mínimos mensuales oscilaran entre los 6,188.02 córdobas y 13,848.23 córdobas, ninguno de los nueve sectores cubre el total del precio de la canasta básica.
Los salarios vigentes durante el 2026 cubrirán entre el 30 y el 65 por ciento del valor que la cesta básica que según el Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), en enero de este año subió a 21,249.74 córdobas, precio que representó un incremento de 428 córdobas con relación al de diciembre del año pasado.


