Zona Franca, salario mínimo, Nicaragua

Con una tijeras clavadas en la pierna terminó Álvaro Coronado Gutiérrez después de presumir que ganó una competencia en Zona Franca.

Este es el nuevo salario mínimo para más de 100 mil trabajadores en Nicaragua

Este ajuste salarial se aplica en uno de los peores momentos que viven las empresas de este régimen especial, asfixiado por el arancel del 18 por ciento que Estados Unidos aplicó a Nicaragua

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En medio de una convulsa situación que viven más de 170 empresas de zona franca y con una perspectiva en negativo, más de 100,000 trabajadores emplanillados en este sector recibieron este mes un ajuste salarial del 6.7 por ciento. Este es el penúltimo tramo del acuerdo tripartito quinquenal, cuya modalidad podría llegar a su fin el próximo año.

A partir de este mes, los trabajadores que han sobrevivido a una oleada de despidos empezarán a gozar de un salario mínimo de 9,986.46 córdobas, unos 627.08 córdobas más comparado con lo que devengaban hasta diciembre del año pasado. En el 2025 estos trabajadores tenían una paga mínima de 9,359 córdobas.

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La aplicación de este ajuste ocurre en uno de los peores momentos que viven las empresas de este régimen arancelario especial, asfixiado por el arancel del 18 por ciento que Estados Unidos aplicó a Nicaragua, en el marco de la guerra arancelaria que anunció el año pasado la administración de Donald Trump a las economías del mundo, imponiendo a las ventas locales la tasa más elevada en Centroamérica.

Más de 20,000 en la cuerda floja

Un arancel, que según fuentes conocedoras del tema, estaría en negociación entre el régimen de Daniel Ortega y Washington, especialmente porque se teme que si no se revierte esta tasa más de 20,000 empleos adicionales estarían en la cuerda floja, es decir hay riesgos de que se destruyan este año.

«Se cree que el Gobierno está en negociaciones con Estados Unidos, pero el arancel del 18 por ciento tiene al sector confección y textil casi sin órdenes de trabajo, esperando el resultado de (esas conversaciones sobre) los aranceles. Pero las empresas están reduciendo personal y hay empresas al borde de cierre», dijo una de las fuentes relacionadas con la actividad y que prefiere no ser citada por temor a represalias del régimen orteguista.

Eso sí, el sector recibió con alivio la decisión de Washington de no tocar el DR-Cafta, como parte de la investigación que realizó la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, sustentada en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Tocar el tratado habría implicado un arancel adicional al ya anunciado por Trump. Esto hubiese terminado de ahogar a las empresas y desatado una oleada masiva de ida de textileras, mucho más de la que está por ocurrir este año.

Zona franca se libró del nuevo arancel

El pasado 10 de diciembre, el gobierno de Trump, después de un largo periodo de investigación y consultas sobre las violaciones de derechos humanos en Nicaragua cometidos por la dictadura, decidió aplicar en los próximos dos años un arancel a los productos que no están cubiertos por el DR-Cafta.

El arancel se fijó en cero por ciento el 1 de enero de 2026 y aumentará al 10 por ciento el 1 de enero de 2027 y al 15 por ciento el 1 de enero de 2028. De este arancel, la gran mayoría de las empresas de zona franca salieron ilesas, no así del 18 por ciento ya aplicado en meses pasados.

«Las perspectivas son negativas y en estos dos primeros días del año hay despidos de alrededor de 1,000 trabajadores en empresas coreanas», dijo otra fuente a LA PRENSA, que tampoco quiere ser identificada por la misma situación antes expuesta.

Arancel del 18 % está afectando a las empresas

Y es que el empleo es el que más ha sufrido en los últimos años. Primero fue el impacto pospandemia, que ocasionó que las empresas de Estados Unidos redujeran sus pedidos de prendas a maquilas en Nicaragua ante el exceso de inventario o reducción de la demanda, ahora por los aranceles de Trump.

«El 18 por ciento está afectando y el problema es que las marcas (en Estados Unidos) no quieren asumir el 18 por ciento en vista de que otros países tienen el 10 por ciento y probablemente El Salvador y Guatemala quedarán exentos al 0 por ciento de aranceles en productos textiles y confección», por negociaciones de esos gobiernos con Estados Unidos.

En ese contexto, «muchas empresas que están en Nicaragua están aperturando empresas en Guatemala y El Salvador. Nicaragua puede perder más de 20,000 empleos si se continúa con aranceles del 18 por ciento», explicó una de las fuentes.

Hasta empresas chinas se van

Y China no es el mercado sustituto esperado en el marco del acuerdo comercial que se tiene con ese mercado, porque hasta las empresas con capital del gigante asiático que están en el país están alistando maletas, porque no tienen órdenes de producción. Se espera que una de estas empresas anuncie muy pronto su ida, según dijeron las fuentes, sin brindar mayores detalles.

Hasta septiembre del año pasado, según datos del Banco Central de Nicaragua(BCN), 114,856 trabajadores estaban activos, una reducción de 7,002 empleos, comparado con lo que había en diciembre del 2024, cuando la planilla era de 121,858.

La crisis de órdenes de compras, que en su momento también afectó a otros países de Centroamérica, solo en Nicaragua ha dejado sin trabajo a más de 26,000 personas. En julio del 2022, cuando el sector alcanzó su máximo desde su creación, estas empresas contabilizaban 140,866 trabajadores.

En riesgo plan multianual

Una de las fuentes explicó que posiblemente el próximo año, cuando se aplique el último ajuste quinquenal del plan salarial en zona franca, este sería el último año de esta modalidad, debido a que no hay una organización que represente a las empresas de este régimen arancelario, lo que dificultaría una negociación de este tipo.

Y es que el régimen en acción de aniquilar a todo el sector privado organizado, ordenó la cancelación, en marzo del 2023, de la personería jurídica de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y Confección (Anitec), la que antes se sentaba a negociar dicho plan junto con el sector sindical y un representante del Gobierno.

El próximo año se espera que el salario mínimo aumente a 10,656 córdobas, lo que implicará la incorporación de 670 córdobas, para poner fin a los acuerdos multianuales.

Cabe aclarar que este ajuste solo se aplica a los trabajadores de las empresas de zona franca. Se espera que en febrero el Ministerio del Trabajo convoque a la Mesa Nacional del salario mínimo para revisar la paga de otros nueve sectores de la economía.

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