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Mientras las estadísticas del Banco Central de Nicaragua (BCN), reflejan que en los últimos seis meses el Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), perdió 12,168 afiliados, el presidente ejecutivo de la institución, Roberto López, asegura que la incorporación de nuevos asegurados está en franco crecimiento; y que gracias a ese crecimiento y a los «cambios que realizaron», las finanzas de la institución están «completamente solventes». Sin embargo, no explicó en qué consisten esos cambios.
López tampoco mencionó la supuesta reforma que, a finales del año pasado, le dijeron a la misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) que visitó el país para realizar la consulta del Articulo IV, que preparan para rescatar al INSS de la quiebra. Tampoco mencionó cuáles son los cambios que realizaron. Pero si admitió que si algo ocurre el Estado que «es tan solidario», asumirá el pago de las pensiones.
«Tenemos aproximadamente 813,000 afiliados que están cotizando, que están activos… Estamos creciendo al 1.5 por ciento anual. Durante los últimos tres años, es decir, en los últimos tres años hemos crecido casi el 10 por ciento en asegurados. Además, hay un aumento del seguro facultativo; ya tenemos 72,000 asegurados facultativos. Estos están creciendo un poquito más rápido, están creciendo creo que al 7 por ciento anual», aseguró López en una entrevista brindada a uno de los medios de propaganda de la dictadura Ortega Murillo.
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INSS proyecta crecimiento de afiliados
Según López, el franco crecimiento de la planilla de asegurados, refleja el dinamismo de la creación de empleo, que a su vez es resultado del incremento de las inversiones. «El empleo está aumentando en el país y esa es la base sobre la que nosotros tenemos estos afiliados, estos asegurados», dijo.
Mientras que el dinamismo del seguro facultativo lo atribuyó a la proliferación de emprendimientos. Es decir de trabajadores por cuenta propia que están aprovechando un nuevo servicio de pago en línea a través de tarjetas de crédito o débito.
Con respecto a las proyecciones para el mediano plazo, dijo que «en la medida en que haya más inversiones en Nicaragua el facultativo seguirá creciendo 4 por ciento», dijo sin aclarar si se refería a varios tipos de inversiones. Además aseguró que esperan «alcanzar el crecimiento del 3 por ciento que tuvimos al principio de esta segunda etapa de la revolución» .
No obstante, las estadísticas de asegurados activos que publica el Banco Central de Nicaragua (BCN) contradicen a López. Estas detallan que en los primeros ocho meses del año, el INSS alcanzó su pico de asegurados en marzo con 825,035 inscritos. Pero al cierre de agosto la cantidad de afiliados bajó a 812,867.
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Unos sectores perdieron afiliados, otros ganaron
Es decir, que en sólo seis meses en lugar de sumar cotizantes como López asegura, la entidad perdió 12,168 afiliados, movimiento que representa una caída del 1.50 por ciento. En el periodo mencionado, el sector más afectado según los reportes del BCN, fue el agropecuario, silvicultura, caza y pesca que perdió 13,812 empleos formales, seguido de la industria manufacturera que perdió 5,196 plazas.
No obstante, leves incrementos de afiliados en otros sectores como el comercio, el transporte, almacenamiento y comunicación, el sector financiero y los servicios comunales, sociales y personales, contrarrestaron la caída y evitaron que la reducción de la planilla de asegurados fuera mayor.
Con respecto a los 72,000 afiliados al seguro facultativo que López dice que tienen actualmente, no hay forma de confirmarlas, ya que el BCN no publica datos desagregados, únicamente el número total de asegurados por actividad económica.
Además, el INSS todavía no publica el anuario estadístico de 2024 que brindaría una cifra cercana a la ofrecida por el funcionario; y el anuario de 2023 reporta que al cierre de ese año había 52,597 trabajadores por cuenta propia inscritos en el seguro facultativo. Dicha cifra demostraría que en casi dos años ese segmento de asegurados habría ganado casi 20,000 nuevos afiliados.
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López olvida la crisis de 2018
Durante su extensa entrevista, López atribuyó la pérdida de afiliados del INSS únicamente a los efectos del cierre de actividades que provocó la pandemia de covid-19 en el 2020. Año en que según los reportes del BCN se perdieron unos 20,000 afiliados.
En ningún momento el presidente ejecutivo del INSS mencionó la crisis sociopolítica de 2018, que inició con protestas por la imposición de una fallida reforma a la Seguridad Social, que tras la violenta respuesta de la dictadura Ortega Murillo para sofocarla, derivó en una crisis sociopolítica con más de 350 asesinados, miles de heridos y encarcelados, cerca de un millón de nicaragüenses exiliados y la pérdida de casi 200,000 afiliados al INSS.
Antes del estallido de la crisis sociopolítica que aún persiste, el INSS tenía 914,196 cotizantes, el número más alto de su historia. Siete años y medio después, la entidad cerró agosto con 812,867 inscritos, es decir, que todavía le falta recuperar más de 100,000 cotizantes para volver al nivel que tenía al cierre de 2017.
¿Finanzas del INSS están solventes?
Con respecto a las finanzas del Seguro Social López aseguro que «después de los cambios» que tuvieron que hacer para solventar la necesidad de financiamiento, «el Seguro Social está completamente solvente». También reiteró que gracias a esos cambios, «el Seguro Social continuará cumpliendo con sus obligaciones de pensiones y servicios de salud».
Sin embargo, ni él ni ningún otro funcionario de la dictadura Ortega Murillo han dicho en qué consisten esos cambios. López se limitó a decir que están logrando «pagar las pensiones sin mayor problema» y «garantizar los servicios de salud, que en general son caros».
También mencionó que siguen garantizando la prevención, el tratamiento de enfermedades normales, pero también tratamientos especiales como la hemodiálisis. Detalló que desde el 2007 a la fecha han atendido 23,000 pacientes con cáncer. Han realizado 83 trasplantes, cantidad que podría ser superior pero depende de la cantidad de donantes vivos. López no especificó qué tipo de trasplantes están realizando las clínicas del INSS.
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Ignora agotamiento de las reservas
Finalmente aseguró que si el Seguro Social tuviera problemas el Estado de Nicaragua es solidario con todos los asegurados y va a asumir las responsabilidades que sean necesarias para seguir garantizando las pensiones y la atención médica. Además, proyectó que en los próximos años el INSS «sin duda alguna seguirá solvente… Hemos tenido las revisiones con el FMI, con las agencias calificadoras y nuestras proyecciones es que el Instituto va a seguir solvente y no va a tener mayores dificultades», sostuvo López.
La afirmación de López contrasta con la información financiera que incluyó el anuario estadístico de 2023, que el INSS publicó en hace algunas semanas. Entre otros detalles, el documento refleja el crecimiento de la deuda que surgió a raíz del agotamiento de las reservas técnicas.
En 2022 esa deuda esa de 5,261 millones de córdobas y al año siguiente creció en alrededor de 550 millones de córdobas. Incremento que refleja la agudización de la crisis que enfrentan las finanzas de la institución. Los especialistas han explicado que al agotarse las reservas técnicas del INSS, se convirtieron en deuda porque era dinero aportado por los cotizantes que la institución debería tener en sus arcas.
Sin embargo, utilizó estos recursos para cubrir el déficit que le genera, que sus gastos sean mayores que sus ingresos. Ahora es dinero que le debe a los cotizantes. Además, en los últimos años el régimen garantizó el funcionamiento de la institución mediante millonarias transferencias a través del Presupuesto General de la República, y más recientemente con la «donación» de más de 120 propiedades, muchas de ellas confiscadas a opositores que la dictadura ha desterrado del país.