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La Corte Suprema de Justicia (CSJ) sigue estancada e inoperante, a pesar de que desde hace meses entraron en vigencia las leyes que mandan a reducir el número de magistrados y nombrar al menos cinco mujeres en esos cargos, algo que no se ha hecho.
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La reforma constitucional que entró en vigencia en febrero pasado redujo el número de magistrados de la CSJ de 16 a 10, y estableció que al menos cinco deben ser mujeres. Según la nueva Carta Magna, los magistrados deben ser electos para un período de seis años por la Asamblea Nacional, a partir de propuestas presentadas por los diputados o la Presidencia, en manos del dictador Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo.
La dictadura Ortega Murillo también concretó en marzo pasado la aprobación de una nueva «Ley orgánica del sistema judicial», para ajustar estos cambios constitucionales, que además le quitan a la CSJ el control sobre la función administrativa del sistema judicial y la deja como una dependencia de la Presidencia, despojándola totalmente de la condición que tenía de poder del Estado, según la ley anterior que fue derogada.
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Un exfuncionario del poder judicial, que habló con LA PRENSA bajo condición de anonimato, aseguró que los nombramientos de nuevos magistrados siguen estancados por la falta de consenso entre Ortega y su esposa.
«Es que no se han puesto de acuerdo, ella seguro quiere poner siete u ocho, y dejarle uno o dos. Tampoco se ponen de acuerdo en que si deben dejar un magistrado ‘liberal'», dijo la fuente.
«Ella va a tratar de poner gente del poder ejecutivo, algunos diputados, algunos retirados de la Policía sobre todo los que son abogados y alguno que otro magistrado de apelaciones. Y él dice que quiere poner gente de ahí mismo de Apelaciones, de promover a la misma gente del sistema judicial», agregó.
Róger Martínez sigue a cargo de la CSJ
La fuente también confirmó que el trabajo administrativo de la CSJ sigue a cargo del exauditor de la Contraloría y ahora secretario general administrativo de la CSJ, Róger Eduardo Martínez Domínguez, quien responde directamente a las órdenes de Fidel Moreno, el poderoso secretario general de la Alcaldía de Managua e interlocutor de Murillo.
A finales de 2023, la CSJ fue intervenida por agentes de la Policía, a la par de Fidel Moreno, por órdenes directas de Murillo. La intervención policial significó apartar de su cargo a la presidenta de la CSJ, Alba Luz Ramos, y poner bajo investigación a los demás magistrados, además de numerosos despidos de jueces, secretarias, empleados administrativos y otros funcionarios de cargos de confianza.
CSJ sin funcionar
Desde entonces, diferentes fuentes han confirmado que la CSJ fue disuelta y la mayoría de los magistrados no llegan a sus oficinas ni ejercen sus funciones.
«El que llega a veces a alguna juramentación de abogados es el magistrado Marvin Aguilar, pero los demás casi ni aparecen. Esta situación mantiene estancada la mayoría de las actividades de la Corte, no hay tramitación de recursos en la Corte», dijo la fuente.
La fuente duda que Ortega y Murillo vayan a dejar a los mismos magistrados. Cree que todos serán cambiados, sobre todo Gerardo Arce y Armando Juárez, que son fichas de Bayardo Arce y Lenín Cerna, respectivamente, y otros que están en tiempo de jubilarse.
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Los magistrados activos son cinco: Virgilio Gurdián que tiene casi 80 años; Manuel Martínez, de 80 años; Armengol Cuadra López, de 70 años; Gerardo Arce Castaño, de casi 70 años; Armando Juárez, de 60 años y Marvin Aguilar.

Las magistradas activas son: Alba Luz Ramos (que en teoría sigue siendo la presidenta de la CSJ), Yadira Centeno, Juana Méndez y Ellen Joy Lewin Downs.

La fuente aseguró que Alba Luz Ramos está recibiendo su cheque en su casa, donde tiene controlada las salidas por agentes policiales.