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Los efectos que provoca el impacto de la variabilidad climática en el rendimiento de las plantaciones, la falta de mano de obra para cortar las cosechas y el impacto del cese de operaciones de Cisa Exportadora, hicieron trascender la crisis que enfrenta el sector cafetalero a la industrialización del grano. El año pasado las exportaciones de café instantáneo o soluble se redujeron casi a la mitad, en comparación con los volúmenes de hace una década. La reducción de estas ventas las relacionan al cierre, el año pasado, de la planta Prolacsa de la transnacional Nestlé que lo produce.
Según reportes del Banco Central de Nicaragua (BCN) el año pasado Nicaragua mandó al mercado externo 1.43 millones de kilos de café soluble o instantáneo y obtuvo por estas ventas 10.03 millones de dólares. Dichas ventas representan casi la mitad en relación a los 2.42 millones de kilos que se enviaron al exterior en 2015, cuando estas colocaciones en el exterior generaron 22.53 millones de dólares, es decir más del doble de los 10.03 millones que el país obtuvo por estas ventas el año pasado.
En 2020, pese a los estragos de la pandemia de covid-19 las exportaciones de café soluble rozaron los 3 millones de kilos, pero a partir del año siguiente empezaron a descender hasta tocar su nivel más bajo de la última década en 2024, cuando se redujeron a menos de la mitad. A criterio de empresarios del sector esta merma reflejaría los problemas que comenzó a enfrentar al industria local desde que rompió la alianza que mantuvo por casi una década con Daniel Ortega.
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¿Cierre de Prolacsa contribuyó a la caída?
Esta ruptura los expuso a presiones y chantajes y una voracidad fiscal que ha empujado a algunas transnacionales a salir del país o cerrar algunas operaciones. Los empresarios consideran que la fuerte caída que la exportación de café instantáneo registró el año pasado, está relacionada al cierre de la planta de la Compañía Centroamericana de Productos Lácteos SA (Prolacsa), que la transnacional Nestlé operaba en Matagalpa.
El principal productor de café instantáneo en Nicaragua fue la empresa Café Soluble S.A. que nivel local lo comercializaba bajo las marcas Presto y Musun, pero en 2007 la empresa le vendió estas marcas a la transnacional Nestlé. Aunque siguieron trabajado de la mano en la producción y comercialización del café instantáneo, empresarios del sector consideran que el cierre de Prolacsa contribuyó a la merma de la industrialización del grano.
En enero de 2024 cuando anunció el cierre de la planta Prolacsa, luego de realizar una inversión millonaria para modernizarla, la transnacional Nestlé anunció que mantendría en el país su centro de distribución y el programa de Creación de Valor Compartido, que abarca la compra del 13 por ciento de la producción de café a nivel nacional. Pero a criterio de los productores consultados, todo indica que el compromiso con el sector cafetalero no se cumplió.
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Salida de Cisa afectó al café robusta
Además, productores de café robusta confirmaron a LA PRENSA que el año pasado enfrentaron dificultades con su cosecha, ya que tras el cese de operaciones de Cisa Exportadora, luego que el régimen Ortega Murillo la confiscó en diciembre de 2023 alegando una deuda de 30 millones de dólares en impuestos, no sabían a quien entregar la producción, ya que la mayor parte de la producción de esta variedad estaba prendada con esta empresa.
Cisa fue la que, en 2006 comenzó las gestiones para producir esta variedad de café en Nicaragua, promovió su cultivo, procesaba la producción, abastecía a la industria y exportaba el excedente; incluso financiaba las cosechas y tenía en prenda michas de las fincas.
Pero el año pasado, las dificultades que enfrentaron, según los productores de robusta también pudieron incidir en la caída de las exportaciones de café soluble, ya que ante la ausencia de Cisa, vendieron su cosecha a quien se las comprara.
¿Qué pasó con las exportaciones de café robusta?
En los últimos años la exportación de café soluble recibió un gran impulso por el incremento de la producción de café robusta, que se utiliza como base para elaborarlo. La producción de esta variedad de café creció tanto, que a partir de la cosecha 2018-2019 después de garantizar la demanda de la industria local se comenzó a exportar. En ese ciclo se exportaron 66,000 quintales de café variedad robusta y tres ciclos después los envíos de esta variedad al mercado exterior superaron los 100,000 quintales.
Se desconoce si la caída de las exportaciones de café soluble impulsó el envió de café robusta en grano al exterior, ya que a partir de 2022 la Ventanilla Única de Comercio Exterior de Nicaragua (Vucen) suspendió la publicación de los reportes estadísticos de las exportaciones.
El año pasado Costa Rica, El Salvador, Guatemala y Estados Unidos fueron los principales destinos de las exportaciones de café soluble: y en el inicio de 2025 el café soluble se mandó solo a Costa Rica y Estados Unidos.
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