Cuando el Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a Rafael Ortega Murillo, a su madre Rosario Murillo, a la Distribuidora Nicaragüense de Petróleos (DNP Petronic), y a Inversiones Zanzíbar por “lavado de dinero y apoyo a la corrupción”, se consideró que su red de gasolineras dejaría de funcionar, sobre todo porque cerraron las 68 que operaban en ese momento. Sin embargo, un informe de la Cepal refleja que sólo nueve cerraron definitivamente y el resto simplemente cambió de nombre.
En diciembre de 2019 la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos designó a Rafael Ortega Murillo, Inversiones Zanzíbar, S.A., la Distribuidora Nicaragüense de Petróleo S.A. (DNP) y a la vicepresidenta y primera dama Rosario Murillo, por utilizar a la DNP «para su propio enriquecimiento personal a partir de contratos no competitivos con instituciones del gobierno nicaragüense».
Tras la sanción, cerraron las casi setenta gasolineras que operaban y luego nacionalizaron los inventarios; cuatro años después de esa nacionalización, el pasado 17 de diciembre de 2024, a través del acuerdo ministerial 005-2024, publicado en el diario oficial La Gaceta, incorporaron y registraron como deuda pública interna de Nicaragua la cantidad de 22.23 millones de dólares.
Además, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público autorizó la emisión de bonos estatales por 22.2 millones de dólares en concepto de indemnización a DNP Petronic, por el traspaso de sus inventarios al Estado. Estos bonos se emitirán en un plazo de tres años, con una tasa de interés anual del 4.17 por ciento, a partir de su fecha de emisión y serán pagados en dólares.
DNP tenía 68 estaciones de servicio
Según el Informe Centroamérica y República Dominicana: estadísticas de hidrocarburos, 2019 que publica anualmente la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que incluye datos de los países miembros del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), al momento de las sanciones, la DNP comercializaba combustibles a través de 68 gasolineras, distribuidas en todo el país; cantidad menor en tres en comparación con las 71 que reportaron en 2018.
Al momento de las sanciones esas 68 estaciones de servicio representaban el 22 por ciento de las 312 gasolineras que abastecían a los usuarios de combustibles en Nicaragua. Además, la DNP no era la que tenía más estaciones de servicio. La mayoría funcionaba bajo la categoría «otras» en la que se incluían 104 gasolineras. Según el documento «otras» corresponde a estaciones de bandera blanca o no identificados con alguna marca. En segundo lugar estaba el grupo Terra que comercializa bajo la marca UNO que operaba 90 gasolineras, luego DNP con 68 y en cuarto lugar PUMA con 50 gasolineras.
En 2020, la designación de la OFAC ya estaba vigente y el nombre de DNP desapareció del listado de empresas que tenían estaciones de servicio en la región; y aunque los activos de esta empresa se nacionalizaron, tampoco se incluyó al Estado como propietario. Según estos informes las gasolineras de la DNP siguieron operando, pero bajo la categoría «otras».
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Nicaragua sólo perdió nueve gasolineras
Según el reporte de Cepal, en 2020 UNO comercializó combustibles en 94 gasolineras, es decir cuatro más que el año anterior. PUMA lo hizo con 51, una más que el año anterior, pero la cantidad de gasolineras agrupadas en la categoría «otras» creció hasta 158, es decir, 54 más que en 2019 cuando la OFAC sancionó a la DNP.
Esto a criterio de especialistas indica que los Ortega Murillo evadieron los efectos de la sanción a través de la nacionalización y cambio de nombre. De las 68 estaciones que tenían al momento de recibirla, solo 14 cerraron definitivamente, aunque queda la duda de si las cinco nuevas que en 2020 reportaron UNO y PUMA eran parte de ese grupo de las que cerró la DNP, y las restantes 54 cambiaron de nombre.
Los datos del informe reflejan que en 2020 Nicaragua reportó nueve estaciones menos que el año anterior, ya que su inventario bajó de 312 a 303; y desde entonces el número se mantiene invariable. El más reciente reporte publicado el año pasado, pero con datos de 2022 refleja las mismas 303 estaciones: la categoría «otras» se mantiene a la cabeza con 158 estaciones, UNO con 94 y PUMA con 51 gasolineras.
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Las diferencias en la red de gasolineras
Con estas cifras Nicaragua se mantiene en la cola de los integrantes del SICA en cuanto a estaciones de servicio. El tamaño de la red de gasolineras siempre lo ha dominado Guatemala, en 2022 reportó 1,241 gasolineras, cifra que representa 565 menos que en 2017. En segundo lugar se ha mantenido República Dominicana con 889 estaciones; en tercero Honduras con 766; luego Panamá con 601; El Salvador con 486, Costa Rica en sexto lugar con 409 estaciones y Nicaragua cierra el grupo con 303 gasolineras a nivel nacional.
La Cepal atribuye la diferencia en la cantidad de estaciones al tamaño de la población y características del mercado de hidrocarburos. «Existen marcadas diferencias en la escala de mercados de hidrocarburos de los países, lo que a su vez está relacionado con la escala y características de las economías y la población», detalla el informe de 2022 que se publicó el año pasado.
Efectivamente, según datos del SICA los siete Estados miembros del SICA que se mencionan tiene una población aproximada de 62.4 millones de habitantes. Guatemala que tiene la red más grande de estaciones de servicios es el de mayor población con 17.6 millones; le siguen República Dominicana con 10.7 millones, Honduras con 10.4 millones, Nicaragua con 6.8 millones, El Salvador con 6.3 millones y cierran el grupo Costa Rica con 5.5 millones y Panamá con 4.4 millones.
El consumo de combustible en la región
Estas diferencias también marcan el consumo de combustibles. De acuerdo con el informe de la Cepal el consumo promedio per cápita anual (barriles equivalentes de petróleo, bep, por habitante y año) de la región en 2022 fue de 3.0 bep.
Pero cuatro países consumieron más del promedio regional: Panamá 5.6 bep; República Dominicana 5.0; Costa Rica 3.8 y Belice 3.4 bep. Mientras que los otros cuatro consumieron menos del promedio regional: El Salvador 2.9 bep, Guatemala 2.1, Honduras 1.9 y Nicaragua cerró el grupo con 1.6 bep y se ubicó como el país con el menor consumo promedio en la región.
Además, el informe detalla que en 2022 el consumo total de hidrocarburos fue de 209.2 millones de barriles (mbd), que equivalen a un consumo de 573 mil barriles diarios, volumen que marcó un máximo histórico y un incremento de 1.8 por ciento con respecto al 2021 que es marginal después de la recuperación del nivel previo a la pandemia de covid-19.
A nivel de país el mayor consumo se registró en República Dominicana con 61.2 millones de barriles (mb), Guatemala consumió 44.5 mb, Panamá 26.7 mb, Costa Rica 21.7 mb, Honduras 21.6 mb, El Salvador 20.9 mb y Nicaragua con 12.5 millones de barriles se ubicó como el de menor consumo.
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