La Asamblea Nacional de la dictadura de Daniel Ortega aprobó por unanimidad las reformas al Código Militar y a la Ley orgánica de la Policía Nacional, para extender un año más el período de los cargos del jefe del Ejército de Nicaragua y del jefe de la Policía orteguista, que actualmente son de cinco años.
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Ambas iniciativas fueron enviadas el lunes 25 de noviembre a la Asamblea Nacional por el dictador Daniel Ortega, en un contexto de reformas a diferentes leyes del país, incluyendo la aprobación de una enmienda constitucional que cambió más de 100 artículos de la Carta Magna, lo que para los críticos significa un cambio total del marco legal nicaragüense y la consolidación de una Constitución que impone el control total de Ortega y su esposa Rosario Murillo.
Estas últimas reformas a las leyes de la Policía y el Ejército fueron puntuales, dirigidas a los artículos que establecen el período que tienen que estar en el cargo los jefes de esas dos instituciones armadas.
Las leyes reformadas son el Código de organización, jurisdicción y previsión social militar (Ley 181), en el artículo 8, y la Ley de organización, funciones, carrera y régimen especial de seguridad social de la Policía Nacional (Ley 872), en el artículo 47.
Estos cambios se ajustan a la reciente reforma constitucional, que también amplió un año el período del presidente de la República, de los alcaldes y de otros altos funcionarios.
Particularmente el jefe del Ejército, Julio César Avilés, lleva 16 años en ese cargo, un año menos que el dictador Ortega en el cargo de presidente de la República.
Ortega podrá prorrogar en su cargo al jefe de la Policía
Particularmente la reforma a la Ley de organización, funciones, carrera y régimen especial de seguridad social de la Policía Nacional (Ley 872) indica que el presidente podrá prorrogar en el cargo al jefe de la Policía «de acuerdo a intereses de la Nación».
El jefe de la Policía es Francisco Díaz, consuegro del dictador Ortega, debido a que dos de sus hijos están casados.

Los jefes del Ejército y la Policía son aliados estratégicos de la dictadura Ortega Murillo en su ambición familiar de mantenerse en el poder. Desde 2018, la Policía ha estado al frente de la represión contra las protestas civiles, que demandaban la salida de Ortega y su esposa del poder. Más de 300 personas murieron ese año por la represión policial contra los manifestantes, según reportes de organismos internacionales de derechos humanos.
La Asamblea Nacional de Nicaragua está conformada por 91 diputados, de los cuales 75 son del partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que encabeza el dictador Ortega. El resto son legisladores que no se oponen ni discuten las leyes enviadas por el dictador.