La dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo no deja de utilizar cualquier espacio, sea privado o público, para hacer proselitismo político e imponer la bandera de su partido, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Esta vez mandó a colocar sus banderas de color rojo y negro enfrente y al costado de la Catedral San Pedro, en Matagalpa.
La abogada y autora de la investigación Nicaragua: Una Iglesia perseguida, Martha Patricia Molina, dijo a LA PRENSA que la actitud del régimen es sin duda «una provocación permanente en contra de la Iglesia».
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Añadió que «no le basta con todo el daño que han hecho, sino que cada vez que se les ocurre hacen algo para imponer su ideología, en esta ocasión usando la bandera roja y negra de la muerte, el terror, confiscación y pobreza».
En la fotografía se observa que al costado de la Catedral se colocó una tarima.
Primer obispo encarcelado
Monseñor Álvarez permanece encarcelado en las celdas del Sistema Penitenciario Jorge Navarro mejor conocido como La Modelo, desde el 9 de febrero pasado, tras haberse negado a salir del país junto con otros 222 presos y presas políticas que fueron desterrados y enviados a Estados Unidos. A todos ellos les despojaron de la nacionalidad, incluyendo a monseñor.
Un día después, e 10 de febrero, el obispo Álvarez, quien es también el administrador apostólico de la Diócesis de Estelí, fue condenado a más de 26 años de prisión, por los delitos políticos de «conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional y propagación de noticias falsas en perjuicio del Estado y la sociedad nicaragüense».
Monseñor Álvarez, de 56 años, crítico del régimen, se convirtió en el primer obispo arrestado y acusado. Antes de su detención y traslado, permaneció durante 15 días asediado y bajo el régimen de casa por cárcel en la Curia Episcopal de Matagalpa, junto a religiosos y laicos, a quienes a la mayoría la dictadura acusó, encarceló y desterró.
El hostigamiento contra el obispo data desde 2018, cuando participó como mediador en el fallido Diálogo Nacional de ese año y por denunciar los abusos de la dictadura contra los nicaragüenses.