Nicaragua inició el 2023 con alta incidencia de casos confirmados de dengue, continuando con el comportamiento que se registra desde el año pasado, revelan las estadísticas del Ministerio de Salud (Minsa).
Pese a las campañas de fumigación y abatización que mantiene permanentemente el Minsa, los boletines epidemiológicos muestran que cada semana se viene registrando un aumento de pacientes por esta enfermedad. El último boletín publicado por la institución, correspondiente a la semana epidemiológica 7, con fecha del 12-18 de febrero, reporta que a esa fecha hubo 280 casos confirmados de dengue y 13,122 sospechosos.
«Se observa un aumento del 114 % con respecto al año anterior», indica el boletín 7 del Minsa. Para esa misma fecha del año pasado, los casos confirmados apenas eran 92, y los sospechosos 6,026.
Aunque el Minsa solo ha compartido los boletines de las primeras siete semanas epidemiológicas, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) reporta en su web los datos de la semana epidemiológica 11 de Nicaragua, que registra 408 casos confirmados y 21,334 casos sospechosos.
Aumento viene desde 2022
Las estadísticas del Minsa muestran que los casos de dengue confirmados venían presentando un ligero aumento desde el primer semestre de 2022, pero a finales de junio, tanto los confirmados por laboratorio como los casos sospechosos incrementaron hasta cerrar el año con la segunda cifra más alta en los último cinco años.
Lea además: Médicos reportan aumento de casos de diarrea
En todo el 2022 se registraron 97,086 casos sospechosos y 4,478 confirmados, según el Mapa Nacional de la Salud, estadísticas que distan del 2021, cuando se reportaron 36,626 sospechosos y 513 confirmados.
Los números del año pasado quedan por detrás del 2019, cuando se registró un brote de dengue que afectó la región centroamericana, y el país superó los 10 mil casos confirmados y registró 30 muertes.
¿Y las campañas del Minsa?
Aunque el Minsa realiza constantemente las campañas contra el mosquito transmisor del dengue a nivel nacional, hasta ahora las estadísticas oficiales revelan que la enfermedad sigue sin poder frenarse.
Los medios de propaganda del régimen anuncian que el personal del Minsa se moviliza cada día o semana por los barrios para fumigar o abatizar con el Bacillus Thuringiensis Israelensis (BTI), que sirve para eliminar los criaderos de zancudos.
Sin embargo, el epidemiólogo Leonel Argüello declaró que las cifras se mantienen altas porque «no hay un monitoreo y análisis adecuado de la situación», y destacó que uno de los puntos importantes y necesarios para combatir el dengue es educar en el tema a la población.
El especialista señaló que la campaña no solo debe enfocarse en fumigar y abatizar, sino también en inspeccionar las casas para evitar los criaderos de mosquitos, evaluar si el insecticida es efectivo, si el producto es bien aplicado, así como identificar de dónde provienen los casos, controlar los focos de contagio y crear conciencia desde las instituciones del Estado, entre otras.
Lea también: Recomendaciones para evitar la insolación y el golpe de calor en Semana Santa
«Si ves que una enfermedad sigue subiendo, efectivamente algo está fallando en esa cadena de eventos. La campaña de abatización y fumigación no nos va a permitir acabar con el Aedes aegypti», dijo el médico.
Argüello remarcó que no se debe admitir que el dengue «es una enfermedad normal», porque esta se puede prevenir siempre y cuando la persona tome conciencia en la limpieza de su entorno. «Esta enfermedad nos está atacando porque nosotros estamos dejando que nos ataque, pero es totalmente prevenible y controlable si cada ciudadano hace su esfuerzo y el Gobierno hace su trabajo», concluyó.