Renata Holmann, hija del gerente general de LA PRENSA, Juan Lorenzo Holmann Chamorro, actual preso político del régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo, denunció en la 78 Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) en Madrid, España, las condiciones inhumanas en que permanece su padre en las cárceles de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocida como el nuevo Chipote en Managua, desde hace 440 días.
«Vivo con la angustia de no poder volver a verlo, de que muera confinado en las celdas del Chipote, a pesar de su inocencia. También temo por la seguridad del resto de mi familia que sigue en Nicaragua, un temor que se ha agravado ahora que el régimen se está ensañando en contra de familiares de prisioneros y de opositores que se han ido al exilio. Temo no poder volver nunca a mi país Nicaragua, a mi casa», expresó la hija de Juan Lorenzo, en la sesión de la Comisión de Libertad de Prensa e Información.
Juan Lorenzo es el vicepresidente regional de la SIP en Nicaragua.
Este viernes 28 de octubre, el presidente de la SIP, Carlos Canahuati, informó que el gerente general de LA PRENSA fue «electo nuevamente como director de la Junta Directiva de la SIP, ha sido el más votado de toda la historia, y es la primera persona electa bajo prisión».
«Los derechos de mi papá han sido violados continuamente»
Renata Holmann rememoró la última vez que habló con su papá, aquel 12 de agosto de 2021, cuando LA PRENSA informó que no podía circular por la falta de materia prima como consecuencia de la asfixia impuesta por el régimen orteguista. Posteriormente el 13 de agosto la dictadura ejecutó el allanamiento policial a las instalaciones del periódico más antiguo de Nicaragua, y el 14 de agosto, Juan Lorenzo Holmann Chamorro fue arrestado bajo mentiras.
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«Los derechos de mi papá han sido violados continuamente. Desde finales de agosto, hace ya más de 60 días, no hemos sabido nada de él, ni de su estado de salud, el cual se ha visto afectado por las condiciones inhumanas de las celdas en que lo mantienen en espacios pequeños de dos por dos metros; celdas selladas, con moho en las paredes ante la falta de ventilación y de luz; mala alimentación, y lo más alarmante, una falta de atención médica oportuna y especializada», dijo Renata Holmann.

Igualmente denunció la crítica situación de salud de su padre, que ya era delicada antes de su detención. «Tres meses antes de su secuestro, había regresado al país después de una complicada operación de corazón, de la cual apenas se estaba recuperando. Además, es hipertenso, padece de la próstata, ha sido operado en ambos ojos por desprendimiento de retina y se le descubrió un problema severo en la aorta que debería ser constantemente monitoreado. En el Chipote ha desarrollado nuevos padecimientos debido a las condiciones carcelarias, como dificultades para caminar, lo que asumimos se debe a una hernia abdominal; una mancha negra en el ojo derecho, hongos en las manos y pies, y a veces dificultad para respirar», indicó.
También expuso la realidad y sufrimiento que viven como familia ante el encarcelamiento de su padre, de hecho expresó lo que sintió cuando medios oficialistas afines al régimen presentaron fotografías de su progenitor. «Cuando los medios oficialistas circularon fotos y videos de mi padre, a finales de agosto, apenas y lo pude reconocer. Lo vi frágil y convaleciente, delgado, dejando en evidencia el maltrato al que está sometido». Sen embargo —dijo Renata Holmann— «mi papá sigue firme, inquebrantable, con fe en Dios, fiel a sus valores y a su compromiso con la libertad de expresión y la democracia en Nicaragua».

Renata Holmann también llevó a la 78 Asamblea General de la SIP la voz de los familiares de los presos políticos que mantiene el régimen orteguista. «Todos los días me duele el corazón, por mi papá y por los más de 209 presos políticos que están secuestrados. Comparto el dolor de sus familias y el dolor de Nicaragua entera, porque los nicaragüenses nos encontramos también en una inmensa cárcel, sin tener derecho a opinar y expresarnos libremente», aseguró.
Añadió que «los familiares también vivimos en estado de tortura permanente al ver el deterioro de la salud de las personas presas políticas y ser testigos de lo que parece ser una condena a muerte en cámara lenta».
LA PRENSA mantiene el compromiso de informar
De la misma manera, la hija del gerente general de este Diario resaltó la persecución que viven los periodistas y la prensa independiente en Nicaragua donde «no existe la libertad de prensa». Lamentó que los periodistas que quieran ejercer su derecho a informar tienen dos opciones: exilio o cárcel.
Asimismo, mencionó los nombres de sus tíos Cristiana Chamorro y Pedro Joaquín Chamorro Barrios, directivos de la extinta Fundación Violeta Barrios de Chamorro y de LA PRENSA, quienes permanecen bajo arresto domiciliario desde hace más de 500 días y 480 días, respectivamente, y fueron sentenciados a 8 años de prisión; así como la persecución en contra del periodista y director de Confidencial, y del programa Esta Semana, Carlos Fernando Chamorro, quien vive su segundo exilio, como parte del ataque a la familia del Mártir de las Libertades Públicas en Nicaragua, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal.
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Expresó que toda la censura y persecución «ha generado una ola de éxodo que hoy día llega a 160 periodistas independientes en el exilio y otros tres periodistas independientes presos injustamente», tal es el caso de Miguel Mora, director de 100% Noticias, encarcelado por segunda vez desde hace 494 días, y Miguel Mendoza, cronista deportivo, encarcelado desde hace 493 días.
Sobre LA PRENSA manifestó que no ha dejado de operar en su versión digital, a pesar del acoso y terrorismo fiscal que impone la dictadura «a aquellos que buscan anunciarse en el periódico o que nos apoyan, situación que nos ha forzado a buscar diferentes métodos para subsistir».
Agregó que «LA PRENSA ha demostrado que con o sin papel impreso y en Nicaragua o desde el exilio mantiene vivo su compromiso de informar a los nicaragüenses, conscientes de que ‘Sin libertad de prensa, no hay libertad’, y que esta es una premisa clave para restituir la democracia en nuestro país».
Antes de que Renata Holmann brindara su testimonio, se presentó un video donde se mencionó la situación que viven tanto los directivos de LA PRENSA: Juan Lorenzo, Cristiana y Pedro Joaquín, como los presos políticos Miguel Mora, el cronista deportivo Miguel Mendoza, el comentarista Jaime Arellano y los trabajadores de la extinta FVBCH: Walter Gómez, gerente administrativo; Marcos Fletes, contador, y Pedro Vázquez, conductor personal de Cristiana, todos condenados de 7 a 13 años de prisión por el supuesto delito de lavado de dinero.
Jaime Arellano, quien dirigía un programa de opinión política llamado “Jaime Arellano en la Nación”, se encuentra bajo arresto domiciliario y en muy malas condiciones de salud, clamando para que le permitan atención médica especializada.
«El periodismo vive horas dramáticas en las Américas»
Por su parte, Carlos Jornet, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, reprochó el hecho de que «los autócratas de todo signo ideológico apelan al acoso judicial para amedrentar a la prensa, estigmatizaciones, descalificaciones por redes sociales y ataques verbales de gobernantes y otros funcionarios, son el primer paso para intentar neutralizar investigaciones que comprometan a quienes ejercen el poder, son también el preámbulo para institucionalizar la censura para hacer cibervigilancia y forzar al exilio o encarcelar a periodistas críticos.
Sobre el gerente general de este Diario manifestó que «desde hace más de un largo año Juan Lorenzo Holmann Chamorro (…), vicepresidente de Nicaragua de la Comisión que presido, padece de un trato ilegal e inhumano en una cárcel nicaragüense, y dos directivos más de LA PRENSA en Nicaragua».

Jornet explicó cómo la pandemia del covid-19 fue utilizada por los gobiernos para atacar a la prensa.
«En nuestra América la pandemia desató una ola de violencia y represión que tiene a la prensa como uno de sus objetivos prioritarios. El periodismo vive horas dramáticas en las Américas y ello debe conmovernos e instarnos a la acción», refirió Jornet.
El presidente de la Comisión explicó que junto con el presidente de la SIP, Jorge Canahuati, y otros directivos de la SIP realizaron una misión especial en Washington DC, Estados Unidos, en mayo pasado, para advertir sobre la grave situación que vive la prensa independiente. En diferentes reuniones con el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), entre otros, Jornet particularmente destacó la situación en Nicaragua: «Expresamos preocupación por la seguridad de los periodistas y la escalada represiva del régimen de Nicaragua contra el periodismo libre».
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Dijo que como es habitual en toda tiranía, el periodismo «es una de las primeras víctimas». Jornet cuestionó: «¿A qué le teme Daniel Ortega para ensañarse así de ese modo con quienes buscan ejercer su derecho de libertad de expresión sin censura? ¿En qué quedó el grito de libertad de quienes lucharon contra la dictadura de Anastasio Somoza? Tacho Somoza se ha reencarnado en Daniel Ortega con un disfraz, con un discurso de progresista, Ortega es sin duda el Somoza del siglo XXI», resaltó Jornet.
A su vez, denunció que la voz de los periodistas perseguidos en Nicaragua, Cuba y Venezuela «deben sonar con fuerza». Sobre Nicaragua dijo que desde abril 2018 son «15 los periodistas exiliados».