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La reciente decisión del régimen de Daniel Ortega de retirar a Nicaragua de la Organización de Estados Americanos (OEA), ordenar la expulsión de los funcionarios de la oficina del organismo, y cerrar la sede del mismo en Managua, podría imposibilitar que el país obtenga futuros créditos de organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), entidad vinculada institucionalmente con la OEA y que forma parte del Sistema Interamericano, según especialistas consultados.
Además, en paralelo la acción podría afectar la recuperación económica del país y el acceso a asesoría técnica de otros organismos regionales que forman parte del sistema interamericano, advirtieron.
El régimen, a través de la Policía, ocupó la propiedad que alquilaba la OEA en Managua el pasado 24 de abril. Dos días después, la vicepresidenta designada, Rosario Murillo, anunció que esa casa sería declarada de “utilidad pública” para convertirla en un “Museo de la Infamia”, lo que fue oficializado el miércoles 27 de abril, mediante el Acuerdo Administrativo 10-2022, publicado en La Gaceta, diario oficial.

Este 30 de abril, durante el acto conmemorativo por el Día Internacional de los Trabajadores, Ortega señaló que decidieron salirse de la OEA debido a “ya no tienen nada que hacer ahí” y porque, según él, el organismo es utilizado para invadir a los países.
El dictador señaló que aunque ya habían decidido salir de la OEA, ellos “nos querían tener ahí a la fuerza”. “No hay pueblo que acepta imposiciones cuando tiene dignidad y el pueblo nicaragüense tiene dignidad y no acepta imposiciones”, expresó.

Posibles escenarios
En ese contexto, ¿qué pasará ahora con los préstamos pendientes de desembolsos en el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el brazo financiero de la OEA?
Generalmente el directorio del BID aprueba recursos, que luego se van desembolsando gradualmente en los siguientes años, pero con la decisión de Ortega de decirle «no más» a la OEA se abre la interrogante antes citada.
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Al respecto, una fuente vinculada a multilaterales, quien prefirió el anonimato por temor a represalias, explicó a LA PRENSA que “todas las operaciones que están aprobadas y en curso continúan de la misma manera como estaban planteadas, no hay cambios con la salida de Nicaragua de la OEA. No hay afectaciones”.
No obstante, otros especialistas consultados consideran que, aunque el BID es una institución autónoma, las decisiones de los países miembros de la OEA — mismos que se encuentran en el directorio de la multilateral— podrían ejercer una gran influencia en el caso de Nicaragua.
El BID, en conjunto con el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), han sido las instituciones financieras que más han apoyado a Nicaragua, pero estas también podrían suspender los préstamos.
Según datos del Banco Central de Nicaragua, de los 5,255 millones de dólares adeudados hasta junio del año pasado a las multilaterales, 2,263.8 millones de dólares correspondían al BID, el saldo más alto de este grupo de acreedores, lo que refleja el fuerte vínculo financiero que el país aún tiene con esa entidad.

El año pasado el banco desembolsó a Nicaragua 195.7 millones de dólares, por encima de los 150.2 millones en 2020 y de los 131.2 millones de 2019. En 2018 fueron 99.5 millones de dólares. En tres años de Nica Act, este banco ha aprobado 477.1 millones de dólares.
Nicaragua tendría limitaciones económicas
La salida de Nicaragua de la OEA tendría consecuencias directas en la economía nacional, por ejemplo, imposibilitaría obtener préstamos otorgados por instituciones financieras multilaterales, el intercambio comercial regional se vería afectado y se podría detener la cooperación externa, en la cual se incluyen donaciones. Es decir, se profundizaría el aislamiento internacional, el desempleo, la pobreza y la migración.
A criterio de los especialistas, la salida de Nicaragua de la OEA podría implicar que el BID rechace la solicitud de nuevos préstamos y cooperación para el Gobierno nicaragüense, aunque la fuente bancaria por ahora diga que no hay afectación.
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Un exdiplomático y analista político, quien prefirió el anonimato por temor a represalias, explicó a LA PRENSA que el BID es una institución autónoma, con una Asamblea de gobernadores y un Directorio Ejecutivo, que toma sus propias decisiones.
Compartió que las decisiones políticas de la OEA no lo vinculan jurídicamente, pero al contar en su Asamblea con los mismos países miembros de la OEA, las decisiones de esta ejercen una gran influencia.
“Y más si el organismo político, la Asamblea general de la OEA, hace una solicitud específica sobre el acceso de un miembro a las facilidades de la institución financiera, en vista de una conducta reiteradamente violatoria del ordenamiento jurídico interamericano por parte de ese Estado miembro”, añadió.
Países que han abandonado la OEA
En la historia solo dos países han sido suspendidos de la organización: Cuba, que fue expulsada bajo los estatutos de la Carta Constitutiva de la OEA en 1962 y Honduras, que ha sido el único país —hasta hoy— suspendido temporalmente por medio del artículo 21 de la Carta Democrática Interamericana en 2009.

Honduras fue suspendido tras el golpe de Estado contra el expresidente Manuel Zelaya y fue hasta 2011, cuando la crisis hondureña se había superado, que regresó al organismo.
De hecho, un artículo publicado por la BBC en junio de 2011 señala que después del golpe de Estado algunos países y organismos financieros internacionales aplicaron sanciones económicas a Honduras; decenas de proyectos financiados por el Banco Mundial y el BID fueron congelados durante varios meses y organismos como Petrocaribe y el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) cancelaron la participación del país.
Al respecto, el exdiplomático y analista político indicó que, en el caso de la suspensión de Honduras de la OEA, la Asamblea extraordinaria de la organización resolvió “alentar a los Estados miembros y a las organizaciones internacionales que revisen sus relaciones con la República de Honduras durante el período de las gestiones diplomáticas para la restauración de la democracia y el Estado de derecho en Honduras y la restitución del presidente José Manuel Zelaya Rosales”.
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“No obstante, tras el golpe de Estado, tanto el BID como el Banco Mundial suspendieron todos sus préstamos a Honduras por decisión propia de sus directorios”, recordó.
Asimismo, precisó que del Convenio constitutivo del BID se desprende que para ser miembro prestatario de la institución se requiere ser miembro de la OEA. “Al haber denunciado Nicaragua la carta de la OEA, una vez cumplido el plazo de dos años que establece la Carta para el retiro, dejaría de cumplir con este requisito y debería ser retirada también del BID”, mencionó.
“En cuanto a los efectos de una suspensión de préstamos y donaciones, habría que analizar la decisión concreta que tome el directorio del Banco, con relación a préstamos para ayuda humanitaria o desembolsos para proyectos en ejecución”, consideró.

Otro país que fue expulsado de la OEA fue Cuba en 1962. La razón aducida fue que “la adhesión de cualquier miembro de la Organización de los Estados Americanos al marxismo-leninismo es incompatible con el Sistema Interamericano”.
En 2009, la OEA aprobó el reingreso de Cuba a la entidad, pero el gobierno de Raúl Castro no aceptó la invitación que le hiciera la comunidad internacional. Actualmente sigue sin mostrar interés en reintegrarse a la organización. Actualmente Cuba no es miembro del BID ni tampoco es prestatario de la entidad.
El caso de Venezuela
Por otro lado, el 27 de abril de 2017, el gobierno de Nicolás Maduro entregó la carta de renuncia de Venezuela al secretario general Luis Almagro, en la que denunció la Carta de la OEA. Desde ese momento Maduro formalizó la solicitud de salida de Venezuela del organismo.
La decisión de Maduro fue una reacción ante la invocación de la Carta Democrática de la OEA, planteada por su secretario general. No obstante, aunque el procedimiento inició el 27 de abril de 2017, no se completó ese período, porque antes de llegar al 27 de abril de 2019, el nuevo mandato de Maduro fue desconocido por la Organización. En ese momento, la OEA reconoció como presidente interino a Juan Guaidó, quien nombró un nuevo embajador y dijo que Venezuela no saldría del organismo regional.
Sin embargo, el 23 de mayo de 2018, el BID anunció la suspensión de manera inmediata los préstamos a Venezuela por atrasos en sus pagos. Debía pagar 88.3 millones de dólares en un plazo de 180 días, pero al final no cumplió.
Como consecuencia —agregó el banco en un comunicado en ese momento— “bajo las normas del BID sobre pagos en mora, el Banco no puede realizar ninguna actividad de préstamo con Venezuela hasta que salde su mora”.
En enero del 2019, el BID reconoció a Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela y expresó su voluntad de trabajar con él «para asegurar la continuidad de nuestro apoyo al desarrollo del pueblo venezolano”.
¿Nicaragua perdería el acceso a fondos humanitarios del BID?
Un economista, quien prefirió el anonimato por temor a represalias, considera que en general Nicaragua podría perder los beneficios que recibe del BID, del Banco Mundial, del FMI y de otros organismos que también proveen recursos a Nicaragua. “Algunos de los préstamos pueden ser vetados, dependiendo del destino al cual vayan dirigidos”, mencionó.
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“Los préstamos que ya están aprobados, en teoría deberían de ser desembolsados, por un principio de ley. Pero, obviamente, recordemos que todo esto está sujeto a la política, es decir, lo que va a determinar va a ser la decisión de, por ejemplo, los países miembros, del mismo directorio del BID que está controlado por Estados Unidos”, aseguró.
Sin embargo, aclaró que Nicaragua no perdería el acceso a fondos humanitarios, puesto que en todos los países hay un consenso general en cuanto a este tema. “Países como Corea del Norte, Irán, en su momento Irak, y muchos otros que han estado embargados o bloqueados por occidente y otras naciones han recibido ayuda humanitaria”, recordó.
También indicó que con estas medidas contra la OEA “y las sanciones que Estados Unidos está anunciando, sí es posible que ya comiencen a apretar un poco las tuercas”.
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Este 27 de abril, el subsecretario adjunto de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Ricardo Zúñiga, afirmó en una entrevista con Telemundo 51 que en este momento las condiciones de represión y violencia en Nicaragua “han empeorado”.
Indicó además que por esa razón la Administración del presidente estadounidense Joe Biden responderá con todas las herramientas que tiene, incluso aquellas que tienen que ver con el ámbito económico. “Utilizaremos lo que tenemos como herramienta para ayudar a las personas perjudicadas” por la persecución de la dictadura, sostuvo.
Sobre qué pasará con los proyectos de salud para enfrentar la covid-19 que ya se aprobaron, el economista considera que sí es posible que se mantengan porque se trata de una pandemia, “es decir, son problemas mundiales que, si afectan a Nicaragua, afectan al resto de países de la región y a nivel internacional”.

«Nicaragua no es Ucrania, no es Taiwán»
El economista también aclaró que China o Rusia no van a cubrir todos los beneficios que tiene Nicaragua bajo el alero del sistema interamericano, “no van a poder suplir todas esas necesidades”, sostuvo.
“De hecho, esta medida de retirarse de la OEA es bastante arriesgada por parte del Gobierno, están haciendo una apuesta que en el corto y mediano plazo va a tener muchos perjuicios para el país. China y Rusia no están en capacidad para suplir lo que Nicaragua, aún con las sanciones, está recibiendo. No hay capacidad de estos países y tampoco interés”, aseguró.
Y agregó que “Nicaragua está demasiado lejos de estos centros de poder, como para que ellos se arriesguen a meterse en un problema que realmente no les compete, o sea, Nicaragua no es Ucrania para Rusia, Nicaragua no es Taiwán para China. Pueden dar ayuda y tener algunos programas, pero eso no va a suplir lo que Nicaragua recibe de todos los organismos internacionales y de los países que todavía dan apoyo al país”, afirmó.
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