Cómo Vladímir Putin y Xi Jinping ponen contra las cuerdas las aspiraciones de Ortega de obtener un salvavidas económico en Rusia y China

El régimen de Ortega estaba gestionando con bancos rusos recursos para la ampliación del Aeropuerto Augusto C. Sandino y la construcción de un puerto. Todo queda en el limbo

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Poco a poco Daniel Ortega está perdiendo la posibilidad de conseguir apoyo financiero de uno de sus pocos aliados políticos y económicos. A medida que se agudiza el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, las sanciones que le han impuesto al primero podrían afectar las aspiraciones de Ortega de conseguir un salvavidas económico y financiero que le permita amortiguar las dificultades que tiene para conseguir financiamiento de sus tradicionales acreedores: las multilaterales.

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La situación empeoraría —advierten analistas— si China decide invadir Taiwán, isla que considera parte de su territorio, pero que cuenta con el respaldo diplomático de Estados Unidos y los países de la Unión Europea, que no dudarían en imponer sanciones semejantes a las establecidas contra el Kremlin.

Entre las sanciones que más afectan a Ortega, porque dificultarían las transacciones financieras, son las anunciadas este fin de semana por la Unión Europea y Estados Unidos que ordenó expulsar a algunos de los bancos rusos de la red SWIFT, una red de pagos de alta seguridad que conecta a miles de instituciones financieras de todo el mundo.

Las grandes potencias del mundo están enfocadas en destruir la economía rusa, como represalia por la invasión ordenada por Putin en Ucrania, que ha dejado decenas de civiles muertos, destrucción de la infraestructura de esa nación y cuantiosos daños materiales.

Esta fotografía, tomada el 27 de febrero de 2022, muestra un vehículo blindado de transporte de personal ruso ardiendo, junto al cuerpo de un soldado no identificado, durante un combate con las fuerzas armadas ucranianas en Kharkiv. AFP/LA PRENSA

Cercanía con Rusia podría traerle problemas a Nicaragua

En reiteradas ocasiones, Ortega ha dejado en claro su alineación política e ideológica con Rusia. El pasado 17 de febrero Ortega expresó su solidaridad con la nación europea y calificó a Rusia de ser el mejor referente de la defensa de la paz en la humanidad.

El director del Consejo de Seguridad Nacional para el Hemisferio Occidental, Juan González, advirtió en una entrevista con la Voz de América la semana pasada que las sanciones de Estados Unidos contra Rusia impactarán a los gobiernos latinoamericanos que tienen fuertes vínculos con ese país, especialmente a Venezuela, Nicaragua y Cuba.

En detalle, González sostuvo que se debe considerar que las sanciones contra Rusia son tan robustas que “tendrán impacto sobre aquellos países que tienen afiliaciones económicas con Rusia, y eso es por diseño”.

“Venezuela va a comenzar a sentir esa presión, Nicaragua va a sentir esa presión, al igual que Cuba. Pero en fin, lo que nosotros queremos son salidas negociadas a la crisis en Venezuela; con una restauración del orden democrático en Nicaragua y queremos que sean los cubanos quienes determinen su futuro, y no una dictadura”, dijo González.

El presidente estadounidense Joe Biden (i) y el director del Consejo de Seguridad Nacional para el Hemisferio Occidental, Juan González (d). Cortesía/LA PRENSA

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Ortega aspiraba que Rusia financiara puerto y aeropuerto

El funcionario detalló que las sanciones estadounidenses contra 13 instituciones financieras, las mayores de Rusia, no pueden dejar de afectar “a cualquier Gobierno o negocio que tenga comercio con esas instituciones”.

Es decir, que Nicaragua se vería afectada si recibe financiamiento o préstamos provenientes de Rusia, incluso, entrar en contacto económico con ese país la podría exponer a más sanciones de Estados Unidos, la UE y de otros países.

Aunque en años anteriores la cooperación de Rusia con Nicaragua es muy limitada, el año pasado el régimen de Ortega anunció la suscripción de algunos créditos con bancos de ese país. Incluso el 26 de noviembre del 2021, el ministro de Hacienda y Crédito Público de Nicaragua, Iván Acosta, dijo que bancos de Rusia mostraron interés en financiar la ampliación de la infraestructura del aeropuerto internacional de Managua, Augusto C. Sandino, según publicó Sputnik el 27 de noviembre del año pasado.

Según Acosta, los representantes de los bancos rusos —cuyos nombres no identificó—, mostraron interés en financiar proyectos de infraestructura, la posibilidad de construir el puerto de Bluefields (Caribe Sur) e indicó que la ampliación del Aeropuerto Internacional Sandino podría comenzar entre 2022 y 2023.

También el régimen de Ortega tenía la aspiración de convertirse en una plataforma tecnológica para Rusia en Centroamérica. Las sanciones actuales contra Moscú también han alcanzado a este sector.

«Hay que estar claros que Rusia es un país que tiene fuerza en su producción, es un productor de aviones, de tecnología de punta, por tanto a medida que se fortalezca la relación comercial Nicaragua-Rusia ellos se van a poder expandir en Centroamérica y se ha visto un trabajo comercial de Rusia en Guatemala y Honduras, por tanto creemos que Nicaragua sirve en esa plataforma centroamericana comercial», puntualizó el ministro de Hacienda y Crédito Público, según publicó Sputnik.

Las sanciones a los bancos rusos

Pero las aspiraciones de Ortega amenazan con toparse con las sanciones que las potencias en el mundo están imponiendo contra los varios bancos rusos, que incluso se pueden extender a todo el Sistema Financiero de ese país.

Por ejemplo, las primeras sanciones de Estados Unidos afectaban a cuatro bancos rusos, entre ellos los dos más grandes del país (Sberbank y VTB Bank). Además, vetó al gigante de la energía Gazprom y otras grandes empresas del país de la financiación en mercados occidentales.

Estados Unidos también bloqueó las operaciones de dos poderosas instituciones financieras de propiedad estatal: el Banco de Desarrollo Ruso (Vnesheconombank o VEB) y el Banco Militar (Promsvyazbank). Con esta acción se congelan sus activos en Estados Unidos, se prohíbe a los ciudadanos norteamericanos hacer negocios con ellos y se les cierra el acceso al dólar. 

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La Administración del presidente estadounidense, Joe Biden, también bloqueó la exportación de tecnología, que limitará severamente la capacidad de Rusia para avanzar en su sector militar y aeroespacial. En detalle, esto incluye restricciones a toda Rusia en semiconductores, telecomunicaciones, seguridad de encriptación, láseres, sensores, navegación, aviónica y tecnologías marítimas.

Bancos rusos fuera de la red SWIFT

Por su parte, la Unión Europea adoptó un paquete de sanciones contra Rusia, con máximo impacto en la élite política, el comercio financiero y los sectores de energía, y la política de visados.

Bandera de la Unión Europea. AFP/LA PRENSA

Las sanciones al sector financiero reducirán el acceso de Rusia a los mercados de capital de la UE, aumentarán los costos de endeudamiento para las entidades sancionadas y erosionarán gradualmente la base industrial de Rusia al prohibir cualquier forma de préstamo y compra de valores por parte de los bancos y el Gobierno.

Asimismo, se prevé una congelación total de activos y una prohibición financiera de tres bancos rusos cruciales. En resumen, el 70 por ciento del sistema bancario ruso (en activos), el Gobierno y las principales empresas estatales, ya no podrán refinanciarse en los mercados de capitales de la UE.

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Pero la medida más fuerte hasta ahora es la expulsión de algunos bancos rusos de la Sociedad para las Comunicaciones Interbancarias y Financieras Mundiales (SWIFT, por sus siglas en inglés), la red de alta seguridad que facilita los pagos entre 11,000 instituciones financieras de 200 países. Hasta el momento, no han precisado qué entidades se verán afectadas por esta decisión.

El sábado, Estados Unidos, la UE, Canadá y el Reino Unido decidieron excluir a las entidades bancarias e indicaron que estos se verán “cortados de los flujos financieros internacionales, lo cual reducirá sustancialmente sus operaciones globales”, destacó el Gobierno alemán en un comunicado. La UE además solicitó que se paralicen los activos del Banco Central ruso.

Reuters

Sacar a Rusia de SWIFT hace casi imposible que las instituciones financieras envíen dinero dentro o fuera del país, lo que supone un fuerte impacto para las empresas rusas y sus clientes extranjeros, especialmente los compradores de exportaciones de petróleo y gas.

Economista: el efecto es más político

Los economistas señalan que al menos de manera inmediata los efectos a la economía de Nicaragua no se sentirán, porque en la práctica hay poco vínculo con Rusia, pese a que Ortega lleva años promoviendo su alineamiento con esa nación. El impacto inmediato —consideran— será político.

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Un economista, quien prefirió el anonimato por temor a represalias, sostuvo: “El impacto más importante puede ser de carácter político, porque en realidad estamos metiéndonos a un problema donde no tenemos nada que ver, independientemente de la solidaridad, es un problema que ya está en marcha. Lo que diga o lo que deje de decir Nicaragua sobre este conflicto no va a cambiar en lo absoluto el curso de los acontecimientos, pero sí puede marcar la relación de Nicaragua con Estados Unidos, con la Unión Europea y con los diferentes socios que están condenando la invasión rusa a Ucrania”, consideró.

“Rusia no tiene nada que ofrecer a Nicaragua”

A criterio de un economista y consultor externo, quien también solicitó no ser citado, Rusia no tiene nada que ofrecer, desde el punto de vista económico, a Nicaragua.

“Es un país empobrecido en su mayor parte, su poderío es el militar, el energético y la tecnología en cuestiones espaciales, pero es un país que no tiene competitividad a nivel internacional, lo que tiene es gas, petróleo y minerales. Y Nicaragua no es un país de industria”, recordó.

Sin embargo, explicó que excluir a bancos rusos de la red SWIFT también tendrá repercusiones en los países occidentales. “Eso aislaría a Rusia totalmente de establecer transacciones económicas financieras con todos los países, incluidos los de occidente, eso sería un problema serio en el futuro”.

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El economista también consideró que Rusia no brinda ningún beneficio que pueda contribuir al desarrollo de Nicaragua. “En la época de los 80 lo que contribuyó fue a profundizar la contradicción con Estados Unidos y provocar la guerra en Nicaragua, y ahora estamos retomando nuevamente ese camino y eso es lo más grave y riesgoso que puede tener el país”, afirmó.

Pero además advirtió que la economía de Rusia por las sanciones se puede empobrecer aún más, lo que limitaría su capacidad de ayudar a sus aliados. La economía de Rusia es un poco menor que la economía de Texas, el estado de Estados Unidos, “es un territorio inmenso, pero pobre”, sostuvo.

“Los rusos solo invierten en ventas y fábricas de armas, etcétera, pero no tiene nada que ofrecer a un país en desarrollo o en estado de pobreza como es Nicaragua”, sostuvo. “¿Qué beneficios ha obtenido Nicaragua de Rusia? Regalías de trigo, porque Rusia y Ucrania son los principales productores de trigo en el mundo. En tecnología, lo único fue esa planta (Mechnikov) que está ahí, pero que nunca entró en su verdadera dimensión, a como lo habían pronosticado. Además, ahora lo de la vacuna Sputnik V queda suspendido porque Rusia va a entrar en un problema muy serio desde el punto de vista económico”, afirmó.

Situación de Ortega se agravaría si China invade a Taiwán

Lo que sí debe preocupar a Ortega son las movidas geopolíticas de China, que tras conocerse la invasión de Rusia en Ucrania, Taiwán denunció que varios aviones chinos cruzaron su espacio aéreo, lo que ha despertado temores de que tras el desastre en Ucrania, la isla asiática sea la próxima en ser invadida, lo que derivaría en una batería de sanciones contra Pekín.

De hecho, el Gobierno chino ha evitado llamar “invasión” al ataque, en su lugar lo describe como “la operación de Rusia”, o la “situación actual”.

AFP/LA PRENSA

Chema Gil, experto en Geopolítica, ha asegurado en sus redes sociales que de esta forma evitarán llamar “invasión cuando ocupen Taiwán”. Esto significa que, de hacerlo, la nación asiática también se enfrentaría al rechazo internacional y en paralelo, agravaría la situación de Nicaragua, que en diciembre pasado restableció relaciones diplomáticas con China.

Pekín siempre ha mantenido que Taiwán, que nunca ha sido regida por el Partido Comunista Chino, debe unirse a China, incluso si es necesaria la fuerza armada. Hace cuatro años, el presidente chino, Xi Jinping, aseguró que la “unificación de Taiwán era inevitable” y que “Pekín se reservaba el derecho a usar la fuerza militar para lograrlo”.

En 2021, durante una reunión con los representantes del Ejército Popular de Liberación en la Asamblea Nacional Popular (ANP), la reunión anual más grande de los líderes chinos en su parlamento, Jinping pidió a sus militares que estuvieran “preparados para el combate” ante las “inestabilidades e incertidumbres”.

Daniel Ortega (d) y el presidente de Rusia, Vladímir Putin (i). Cortesía/LA PRENSA

Por su parte, en octubre de 2021 Biden advirtió que su país defenderá a Taiwán en caso de que China decidiera lanzar un ataque a su territorio.

“China, Rusia, saben que Estados Unidos tiene las Fuerzas Armadas más poderosas del mundo», afirmó. Y al ser consultado sobre si el país norteamericano defendería militarmente a Taiwán si China decide invadir la isla, Biden respondió: “Sí, tenemos un compromiso”.

El régimen de Ortega anunció en diciembre del año pasado su restablecimiento de relaciones con Pekín, con la idea de buscar financiamiento y además ha anunciado que ese país tiene intenciones de desarrollar obras de inversión en Nicaragua en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

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