La situación política de Nicaragua fue abordada en el senado uruguayo en la última semana de enero, cuando el canciller de ese país, Rodolfo Nin Novoa, compareció ante la Comisión de Asuntos Exteriores y fue interrogado por diputados opositores sobre cuál era la posición del Uruguay ante la situación política de Nicaragua.
Nin Novoa justificó ante los senadores todo lo que pasó en Nicaragua en la pasada farsa electoral.
“Cabe aclarar que no hubo ningún candidato preso y que allí trabajaron observadores no oficiales… Es más, todos los informes que tenemos expresan que no hubo alteración de la paz o incidente grave… En definitiva, la Victoria del Frente Sandinista de Liberación Nacional fue amplia, ya que obtuvo el 72 por ciento de los votos”, dijo a los senadores Nin Novoa, según una copia del debate en poder de LA PRENSA.
Senador lo cuestiona
Sin embargo, el canciller uruguayo fue cuestionado por el senador Pablo Mieres, del Partido Independiente. “En concreto asumimos que la cancillería del Uruguay y en particular la Embajada uruguaya en Managua no tienen ninguna observación para hacer sobre el proceso político electoral ocurrido en Nicaragua a fines del año pasado ¿Esa es la posición del gobierno uruguayo?”, cuestionó Mieres.
“No dije eso”, respondió el canciller y mencionó que Nicaragua había llegado a un acuerdo con la OEA, donde el organismo regional había mostrado sus preocupaciones sobre la situación política del país.
Después de contestar, Nin Novoa leyó completo el acuerdo firmado el 20 de octubre entre el secretario de la OEA, Luis Almagro, y el ahora canciller de Nicaragua, Denis Moncada Colindres.
“En Nicaragua hay problemas”
Con la “lectura del informe queda claro que en Nicaragua hay problemas; no en todos los países la OEA establece un mecanismo de seguimiento y de evaluación como el que se acaba de mencionar, con las conclusiones que se señalaron, que no son precisamente laudatorias sobre la transparencia y la cristalinidad del funcionamiento democrático en Nicaragua más allá de que el evento electoral haya tenido mayores o peores obsesiones”, le dijo el senador Mieres al canciller uruguayo, según los diarios debates del senado uruguayo.
El también senador del Partido Nacional, Jaime Trobo, intervino en la reunión y dijo que era obvio que en Nicaragua había problemas y expresó que no era normal que meses antes de una elección se destituyera a diputados opositores y se les impida presentarse a una elección.
“Creo que Uruguay tienen que mirar muy de cerca la situación de Nicaragua, porque es la situación política de un país de nuestra América que, además, está en el concierto de países que integran la Organización de Estados Americanos”, dijo Trobo.
El senador Trobo recomendó a sus colegas y a la cancillería analizar en otros ámbitos la situación política de Nicaragua, “porque no puedo creer que el gobierno (uruguayo) no tenga una opinión al respecto”, resaltó.
“Hay un dato que no se ha mencionado, que es el alto porcentaje de abstención en las elecciones de Nicaragua; es un dato muy importante y que hay que tener en cuenta para una evaluación (política de ese país)”, dijo Trobo.
Oficialista dice que todo fue bonito
En la reunión intervino el senador oficialista Roberto Chiazzaro, quien participó en las votaciones de Nicaragua como observador, y dijo que todo había sido excelente en el proceso y que a él le tocó observar en Managua y León.
Habla suplente de Almagro
En la reunión también intervino el senador Rubén Martínez Huelmo, quien era senador suplente del ahora secretario de la OEA y asumió como titular en 2015, cuando Luis Almagro asumió la secretaría de la OEA.
Martínez Huelmo recordó que el pasado primero de noviembre un grupo de senadores propuso que el senado uruguayo emitiera un informe durísimo contra las elecciones en Nicaragua y que había sido buena decisión citar a la Comisión al canciller Rodolfo Nin Novoa.
Aquella propuesta “era un rechazo a la realización de un clima de fraude… se hacían imputaciones gravísimas y, además, el texto era bastante duro”, dijo Martínez Huelmo.