Entre la dictadura y la periodista

Doña Violeta Barrios ostentará por siempre el título que la señora Rosario Murillo jamás podrá ponerse, ser la primera presidenta de las Américas, que llega a la máxima magistratura de Nicaragua con el consentimiento del pueblo y no por elecciones turbias y amañadas como las que preceden a su dinastía de terror.

Realismo mágico en la política

Sin embargo, en las elecciones del año 2016 el régimen compartió dádivas con los partidos opositores colaboracionistas conocidos popularmente en Nicaragua como “zancudos” a cambio de legitimar el proceso, a pesar de la enorme abstención y falta de credibilidad.

¿Será otra farsa electoral?

Ahora las condiciones son distintas y no se espera que entre los magistrados electorales que van a nombrar, habrá nadie como Fiallos Oyanguren

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