Por qué el romanticismo no es bueno en política

Le digo a monseñor Álvarez que ser romántico en este contexto no es favorable, los amores en política nos pagan con poca o nada lealtad, no cumplen con lo que se comprometieron cuando nos cortejaban o bien no tienen el valor de decirnos: lo intenté, pero no pude cumplirte.

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