Buscándole tres pies al gato

Querida Nicaragua: La grita ha sido general en contra del proyecto del señor don Daniel. Quiere convertirse en presidente vitalicio, con unas supuestas reformas, que no son sino la destrucción de la actual Constitución. Además con las tales reformas el presidente puede heredar el poder a sus hijos y convertir la nación en una dinastía hereditaria.

Papel mojado

Querida Nicaragua: El vigor, la soberanía y la dignidad de una nación se miden por el grado de respeto que los ciudadanos y funcionarios tengan por la Constitución Política de la República. En Francia, Inglaterra o los Estados Unidos de Norteamérica los ciudadanos adquieren plena conciencia de la importancia que tiene su Constitución como marco de referencia para el desarrollo armónico de sus naciones. Las constituciones son el conjunto de leyes supremas de una nación, la pauta, el manual permanente de procedimientos tanto para funcionarios públicos como para ciudadanos comunes y corrientes.

Nombrar para que todo siga igual

Querida Nicaragua: El señor don Daniel está luchando contra él mismo cuando se empeña en no nombrar a los funcionarios con cargos vencidos. En realidad de verdad, el primer favorecido con esos nombramientos sería el propio Ortega, ya que con ello supuestamente recobra la legalidad y legitimidad que actualmente no tienen y que todo Gobierno requiere. Nosotros, desde la oposición, estamos llamando funcionarios “de facto” a todos los que tienen sus cargos vencidos, y todos los días estamos esperando que a don Daniel se le ocurra nombrar los nuevos funcionarios. Digo nuevos por decir algo, porque el señor don Daniel puede nombrar a los mismos y asunto concluido.

Institucionalidad

Querida Nicaragua: La empresa privada y el señor don Daniel se fundieron en un abrazo conmovedor. Al parecer están perfectamente unidos por la defensa de sus intereses.

El ayer y el hoy

Querida Nicaragua: El mundo tiene la tendencia a desbocarse cada día más en el relajamiento de las costumbres y en la promoción de los vicios.

Canal, ¿proyecto privado?

Querida Nicaragua: Parece ser que el señor Ronald McLean, vocero de la empresa del señor chino Wang Jing, concesionaria de la construcción del supuesto Canal Interoceánico por Nicaragua, vino a caer como pez en el agua en nuestro país, ya que su estilo se parece al de los funcionarios de este gobierno, a los que no les gusta rendir cuentas de nada.

Pan, circo y borregos

Querida Nicaragua: Nuestro gran poeta Salomón de la Selva nos dice: “La independencia fue para que hubiese pueblo, no mugrosa plebe, para que hubiesen hombres, no borregos de desfile”.

El hombre que dejó de ser pobre

Querida Nicaragua: Había una vez un pobre hombre en permanentes dificultades. Tenía su oficio de zapatero, tenía mujer y dos hijos. Era muy pobre pero le gustaba darse sus gustitos como ir al cine de su barrio, echarse sus traguitos, y trabajar no más de seis horas al día, pues decía, como en la canción, que “el trabajo lo hizo Dios como castigo”. Tenía su televisor pequeño, su radio, una bicicleta, en fin, vivía, endeudado pero vivía. Su trabajo era remendar zapatos y se ayudaba con su máquina de zapatería.

La fruta codiciada

Querida Nicaragua: Por fortuna o por desdicha sos uno de los países más ricos de América. Pocas naciones tienen la riqueza y los recursos naturales de tu exuberante geografía. Es como si Dios te hubiese privilegiado llenándote de riquezas que no hemos podido aprovechar. Históricamente has sido tierra codiciada. En el siglo antepasado, la ayuda que te prestó Costa Rica para echar al filibustero William Walker te fue cobrada con creces. Les regalaste el Guanacaste. En el siglo pasado, el inmenso territorio en litigio lo entregaste a Honduras cumpliendo con el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

La Nicolasa Sevilla

Querida Nicaragua: Cuando los Somoza no querían exhibir a la guardia repartiendo culatazos entre los estudiantes y partidos opositores, recurría al sistema de usar fuerzas de choque civiles. Estos eran forajidos a sueldo cuyo jefe era la Nicolasa Sevilla, capaz de garrotear, rajar cabezas y mandar al hospital a cualquier opositor. Recuerdo el asalto a la Radio Mundial la noche del 5 de agosto de 1958. Las esposas y madres de reos políticos iban a exponer la situación dramática que vivían en la cárcel. Aquello estaba lleno de opositores y estaba en el uso de la palabra el doctor Aquiles Centeno Pérez cuando de pronto entraron las turbas repartiendo palo a diestra y siniestra. A don Manuel Arana Valle, propietario de la radio, casi lo matan, estuvo varios días hospitalizado. Hubo muchos heridos, entre ellos Julio Cesar Sandoval, Joaquín Absalón Pastora y otros. La destrucción de muebles era evidente. Una hora más tarde llegó la Guardia Nacional para “proteger” a los opositores.

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