Un imparable de Renato Morales en el cierre del octavo episodio terminó de hacer girar dramáticamente el marcador y el Frente Sur Rivas se adjudicó una espectacular victoria 2-1 sobre los Tiburones de Granada para convertirse en el nuevo campeón del beisbol nacional.
Frente al júbilo de miles de fanáticos rivenses que pasaron silenciados la mayor parte del tiempo en el Estadio Nacional Soberanía en Managua, el Frente Sur se salió del hoyo ante unos Tiburones que, después de empatar la Final 3-3, parecían en condiciones de lograr la remontada definitiva.
Los sultanecos estuvieron adelante 1-0 hasta llegar al cierre del octavo, cuando el Rivas se rebeló. Bryan Torres con una labor de filigrana, un doblete de Iván Marín y una serie de jugadas defensivas de alta precisión sostenían a los granadinos muy cerca del triunfo que los llevaría al título.
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Sin embargo, el Rivas tenía su emboscada preparada para el cierre del octavo y la materializó mediante un hit que Luis Fernández convirtió en doble con un corring fantástico. Y después, tras golpe a Saúl Orozco, llegaron sencillos valiosos de Donald Guzmán y Renato Morales que definieron la victoria.
Este es el cuarto título para el Frente Sur Rivas, que se coronó también en 1980, 1982 y 2017. Eloy Morales, quien ganó el título como mentor en 2017, está de nuevo al frente de este plantel que regresa a la cima del beisbol de Nicaragua nueve años después.
Granada fue agresivo
Granada no se tomó mucho tiempo para dejar en claro sus intenciones en el partido. Después de un primer out en el primer episodio, Junior Ortega conectó hit y anotó al instante por un doblete de Iván Marín que provocó la primera algarabía de la fanaticada granadina.
Y el castigo inicial contra el abridor sureño, Melvin Hernández, siguió en el momento cuando Melvin Novoa dio un sencillo al bosque derecho. Marín fue frenado en tercera, pero no se detuvo y fue puesto out en home plate por un certero tiro de Luis Montealto.
El 1-0 en el marcador, que daba la ventaja a los Tiburones, era un aliciente importante para la tropa sultaneca y especialmente para su abridor, Bryan Torres. Sin embargo, una ventaja tan pequeña, más que una bendición, parecía un reto el tratar de sostenerla.
Pero Torres lo consiguió con una actuación formidable de 6.2 innings en blanco, en los que esparció cuatro hits, con una base y tres ponches. Nunca se le vio agobiado por la presión del rival. Al contrario, transmitió confianza en todo momento y dejó gran impresión.
El Frente Sur dio el golpe
En la acera contraria, Hernández reaccionó con vigor al colgar cinco episodios sin carreras después de las alteraciones al inicio. Sin embargo, para el momento en que salió, tras lanzar seis innings de siete hits, una carrera, con una base y tres ponches, el marcador seguía 1-0.
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Todo debido a la fantástica presentación de Bryan Torres, quien no dio libertades. Y cuando salió, Leonardo Crawford se hizo cargo del montículo y le dio continuidad al partido sin complicacones, aunque el doble de Luis Fernández y golpe a Saúl Orozco lo explotaron.
Y frente al relevista Roniel Raudes, Donald Guzmán disparó un sencillo que remolcó a Fernández con la carrera del empate 1-1. Y antes de poder digerir lo que sucedía, Renato agregó su cañonazo de oro que decidió la batalla 2-1 para el Frente Sur.
Carlos Gazo, quien se llevó la victoria, hizo un tremendo relevo de tres innings sin carreras, con dos hits y un ponche, sellando el triunfo de los sureños. Leonardo Crawford cargó con la derrota y terminó Raudes, quien no pudo sostener la ventaja en esta ocasión.
Aun con los retrasos generados por la lluvia, la Serie Final fue de muchas emociones. Granada fue un gran rival para los rivenses y el Frente Sur hizo valer los pronósticos que lo señalaban como favorito, aunque los Tiburones lo exigieron hasta el sufrimiento.