El consejo del “cazadictadores” Reed Brody

Estados Unidos, Costa Rica y España han sido los destinos más comunes de los inmigrantes nicas debido al exilio masivo provocado por las violaciones a los convenios internacionales sobre derechos humanos y apatridia, y por lo tanto han cargado con su elevado costo de su asentamiento.

Apátridas hasta después de morir

Es tan inhumano el castigo de la apatridia, que se sigue siendo apátrida hasta después de la muerte… El GHREN ha pedido que la dictadura de Nicaragua sea llevada ante la justicia internacional. Siempre y cuando haya gobernantes que quieran hacerlo, por razones políticas o por humanitarismo.

Acerca de la apatridia

Podemos considerar en relación con el tema de los 316 nicaragüenses que fueron expulsados del país por la tiranía ortegamurillista, en nuestro modesto entender en estos caso no existe pérdida de la nacionalidad que los lleve a considerarlos como apátridas, ya que incluso hay países que les han ofrecido su nacionalidad como la hermana mayor España…

El derecho de retornar  

Todas las personas que han sido expulsadas directa o indirectamente de Nicaragua por la dictadura de Daniel Ortega y Rosario Murillo también deberían reclamar expresamente su derecho de retornar al país, y apelar ante los organismos de derecho internacional y los gobiernos amigos, como el de EE. UU., para que respalden su derecho a retornar a la patria amada de la que nunca debieron ser echados…

A propósito de la nacionalidad y la apatridia en nuestra Nicaragua

Todo lo actuado hasta ahora por el régimen dinástico de los OrMu, carece de eficacia y vigor en tanto en cuanto se han vulnerado principios del derecho Internacional que afectan a la nacionalidad, por mucho que exista una reforma exprés del texto constitucional… chapuzas legislativas es lo que son en realidad.

Tres años después del “vuelo de la libertad”

La condena a la apatridia de los 222 exprisioneros políticos —y a 94 personas más— mediante decreto de la dictadura, y a muchos otros nicaragüenses por las vías de hecho al impedirles regresar a su país o negarles la renovación de sus pasaportes, constituye un abominable crimen de lesa humanidad.

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