¿Qué viene hacer una holandesa a Nicaragua?
En ese momento, hace treinta años Nicaragua era un país del que se tenía mucho orgullo, era el tiempo de la revolución, y vine a Nicaragua por eso, y no para hacer la revolución porque yo no tenía nada que hacer pero yo fui parte de un movimiento político en Holanda solidario con la revolución en Nicaragua. Era interesante venir y ver toda esa organización de la gente.