Una joya llamada Masaya

¿Quieres conocer un lugar que una la majestuosidad de un volcán con el cristal azul de una laguna, que resuma la belleza del arte y engrandezca las tradiciones de los indígenas... Y que además le ofrezca lindos y económicos hoteles y restaurantes? Elija Masaya. Está ubicada a 27 kilómetros de Managua. Es el departamento más pequeño de Nicaragua, el más poblado y también uno de los más atractivos.

Por Amalia del Cid

¿Quieres conocer un lugar que una la majestuosidad de un volcán con el cristal azul de una laguna, que resuma la belleza del arte y engrandezca las tradiciones de los indígenas… Y que además le ofrezca lindos y económicos hoteles y restaurantes? Elija Masaya. Está ubicada a 27 kilómetros de Managua. Es el departamento más pequeño de Nicaragua, el más poblado y también uno de los más atractivos.

En este departamento se encuentra el Parque Nacional Volcán Masaya, con sus dos volcanes y sus cinco cráteres. Y en una colina, junto al cráter Santiago, se alza La Cruz de Bobadilla, que en el siglo XVI colocara el fraile Francisco de Bobadilla, para exorcizar al demonio, pues se creía que el gigantesco cráter era la mismísima “Boca del Infierno”. Solo seis países en el mundo pueden jactarse de contar con una “puerta del infierno”. Anímese a echar un vistazo a nuestra entrada a los dominios del diablo, que tanto ha apasionado a historiadores y antropólogos nicaragüenses y extranjeros.

Una vez culminado ese viaje de roca y azufre, puede deleitarse observando la Laguna de Apoyo, que Masaya comparte con Granada. Podría hacerlo desde el mirador de Catarina o desde alguno de los hoteles ubicados cerca de la orilla de la laguna. Están, por ejemplo, el hotel Villas de Norome, el Monkey Hut y la posada ecológica La Abuela.

También puede entrar al Zoológico Nacional, que se halla en Ticuantepe. Y luego dar una vuelta por el Mercado de Artesanías, en la cabecera departamental, donde encontrará una exposición del talento y la creatividad de las manos nicaragüenses; para después, comerse un vigorón acompañado con cacao en el famoso Tiangue de la ciudad o escuchar alguna rondalla de marimbas.

Ahí mismo, en Masaya, la Ciudad de las Flores, puede visitar el barrio Monimbó, que inspiró canciones a Camilo Zapata, padre del son nica, y Carlos Mejía Godoy. O bien, recorrer el barrio San Juan, donde hay más de un centenar de talleres artesanales en los que se bordan primorosas hamacas.

No olvide pasar por el municipio de San Juan de Oriente, situado en la Meseta de los Pueblos, a 41 kilómetros de la capital. Le encantará presenciar el milagro de la transformación del barro en obras de arte.

La lista es larga y necesitará más de un día para agotar la oferta turística de Masaya. Y usted… ¿Creía que la conocía?

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