Como si Herodes hubiese vuelto a las suyas, entre los 285 muertos de la represión orteguista, ANPDH contabiliza 21 menores de edad. Estos son los rostros de los adolescentes, niños y bebés, asesinados cruelmente
Como si Herodes hubiese vuelto a las suyas, entre los 285 muertos de la represión orteguista, ANPDH contabiliza 21 menores de edad. Estos son los rostros de los adolescentes, niños y bebés, asesinados cruelmente
Bryan Cruz Calderón es el segundo del grupo de los 222 que muere en el destierro al que los condenó la dictadura Ortega Murillo. En 2018, tras ser torturado por policías y paramilitares, fue llevado a la morgue porque lo creían muerto. Pero vivió siete años más para seguir denunciando al régimen.
Personalidades que no se alinearon con la dictadura o que simplemente son un recordatorio de la época en la que Daniel Ortega tuvo que “gobernar desde abajo” han sido blanco de acciones que buscan, inútilmente, eliminar su rastro en Nicaragua.
Construida por los soviéticos durante la Guerra Fría y luego abandonada a las vacas, la pista del aeropuerto de Punta Huete tiene mayor calidad que la del Augusto C. Sandino. La dictadura ha prometido su reconstrucción, pero muchos temen que se trate de otro “cuento chino”.
Robert Prevost, el nuevo papa de la Iglesia católica, nunca estuvo en Nicaragua, pero sí visitó otros tres países de Centroamérica en 2012 cuando era el líder de los agustinos de todo el mundo.
Fue Miss Nicaragua en 2009 y tras varios años fuera de la palestra pública, regresó para hacerse cargo de la dirección del certamen de belleza desde el exilio.
Por este muelle salieron recursos naturales del Caribe Norte, fue desembarcadero de armas de guerra durante los años 80 y ha sido golpeado por varios huracanes a lo largo de sus 100 años de vida.
Sandino sería un “traidor a la patria”, según la lógica del régimen. Él mismo propuso que un gobernador militar de Estados Unidos asumiera el poder en Nicaragua y que ese país supervigilara las elecciones.
En 2021, la dictadura emitió un decreto que exigía a países y organizaciones extranjeras pedirles permiso antes de otorgar reconocimientos a entidades o personas nicaragüenses. Nadie les hizo caso y los premios siguieron llegando.
Se enamoró de la radio desde la primera vez que entró a una emisora. Otto de la Rocha lo invitó a ser actor radial y así comenzó la historia de “Carelara”, el amigo de parrandas y borracheras de Aniceto Prieto.
Daniel Ortega quiso ser monaguillo y Rosario Murillo creció en medio de una familia católica, pero tenía influencias de su madre que decía que usaba la güija para hablar con Sandino.