Una parte del muelle de Bilwi yace colapsada por las potentes ráfagas de viento de los huracanes Eta e Iota, que en noviembre de 2020 causaron severos daños en su estructura. Archivo personal / Óscar Navarrete

El muelle de Bilwi, testigo mudo de un siglo de historia del Caribe

Por este muelle salieron recursos naturales del Caribe Norte, fue desembarcadero de armas de guerra durante los años 80 y ha sido golpeado por varios huracanes a lo largo de sus 100 años de vida.

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La historia del muelle de Bilwi está estrechamente ligada a la fundación de este municipio del Caribe Norte, que a inicios del siglo XX vivió un auge económico con la llegada de transnacionales que se instalaron en la ciudad, atraídas por sus recursos naturales. Estas compañías trajeron consigo algo de progreso, modernidad y explotación para sus ciudadanos. 

El municipio de Puerto Cabezas surge como resultado de las concesiones otorgadas por el gobierno del general José Santos Zelaya, en los años 1900, a empresas norteamericanas interesadas en la explotación de recursos forestales. La gran cantidad de bosques de pinos que rodeaban el área, así como las tierras fértiles para el cultivo de banano de exportación, atrajeron a compañías como la Bragman’s Bluff Lumber Company, la Standard Fruit Company y, posteriormente, la NIPCO (Long Leaf Pine Lumber Company). 

Anteriormente, este territorio era conocido con el nombre de «Bilwi», que en la lengua sumo o mayangna significa «Muda de Serpiente». No obstante, otros afirman que el nombre deriva de la expresión inglesa Bill Way, que significa «El Camino de Bill», y que por motivos de pronunciación fue adaptado por los nativos como Bilwi. 

El muelle de Bilwi fue construido en 1925 por la Bragman’s Bluff Lumber Company, que invirtió más de cinco millones de dólares en su edificación. Con una longitud de 914 metros, ha logrado mantenerse en pie durante 100 años, pese a las embestidas de huracanes que suelen formarse en el mar Caribe e impactar con fuertes ráfagas de viento y grandes marejadas. 

La vía marítima se utilizaba principalmente para exportar productos como banano y madera, que eran transportados hasta el muelle por una doble vía férrea que conectaba con las plantaciones. Inicialmente, el acceso terrestre se limitaba exclusivamente al ferrocarril. 

En la historia reciente de Nicaragua, el muelle de Bilwi sufrió severos daños en 2003 y 2004. En 2007 fue gravemente afectado por el huracán Félix, y en noviembre de 2020, los huracanes Eta y Iota lo destruyeron parcialmente. En la actualidad, ha sido reconstruido con madera de níspero, que tiene una durabilidad de hasta 200 años bajo el agua. Su profundidad alcanza los seis metros, lo que permite el atraque de barcos de mayor calado sin riesgo de dañar el casco. Actualmente, su longitud es de 450 metros.

La explotación bananera inició en 1925 por la Standard Fruit Company, que exportaba directamente a Estados Unidos. Las plantaciones estaban ubicadas en las riberas del río Wawa, lo que obligó a construir una vía férrea de 75 kilómetros, además del muelle. Archivo / Redes sociales
El muelle, en ese entonces, tenía una longitud de un kilómetro y contaba con dos vías férreas utilizadas para transportar madera y banano, que eran cargados en barcos estadounidenses. Archivo / Redes sociales
Postes de tendido eléctrico e iluminación completamente doblados hacia el mar por los daños ocasionados por el huracán Félix, el 4 de septiembre de 2007. Archivo personal / Óscar Navarrete
Panorámica del muelle de Bilwi tras su reconstrucción, luego del daño ocasionado por el huracán Félix. Archivo personal / Óscar Navarrete
El huracán Iota, de categoría 5, azota con fuertes ráfagas de viento y marejada el muelle de Bilwi, que ya había sufrido daños previos por el huracán Eta, 13 días antes. Archivo / LA PRENSA
Un hombre camina sobre el destruido muelle de Bilwi tras el paso de los huracanes Eta y Iota. Archivo / LA PRENSA
Uno de los pilotes del muelle de Bilwi fue arrastrado hasta la costa tras la destrucción parcial de su estructura, ocasionada por los huracanes Eta y Iota en noviembre de 2020. Archivo personal / Óscar Navarrete
Enormes pilotes de madera de níspero, con una vida útil estimada de 200 años, son instalados en la reconstrucción del muelle de Bilwi, luego de que gran parte colapsara por los huracanes Eta y Iota en noviembre de 2020. Archivo / Empresa Nacional de Puertos
Embarcaciones rústicas de vela, impulsadas por el viento y conocidas como duri tara, arriban diariamente al muelle de Bilwi para transportar alimentos y materiales hacia las comunidades más recónditas del Caribe Norte.Archivo personal / Óscar Navarrete
Una embarcación artesanal carga las nasas (trampas de madera para langostas) en el muelle de Bilwi, desde donde estas naves parten mar adentro durante varios días. Archivo personal / Óscar Navarrete
Miskitos cargan láminas de zinc en una duri tara en el muelle de Bilwi. Este medio de transporte es el más común para llegar a las comunidades remotas del Caribe Norte. Archivo personal / Óscar Navarrete
Vista aérea del muelle de Bilwi, reinaugurado en octubre de 2021 con una inversión de 100 millones de córdobas, según datos oficiales del régimen. Archivo / El 19 Digital
La Prensa Domingo Bilwi Nicaragua archivo

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