Robert Prevost cabalgando en Perú, cuando fue obispo de Chiclayo. Antes visitó Centroamérica en 2012. CÁRITAS CHICLAYO

La gira del papa León XIV por Centroamérica y el motivo de por qué no visitó Nicaragua 

Robert Prevost, el nuevo papa de la Iglesia católica, nunca estuvo en Nicaragua, pero sí visitó otros tres países de Centroamérica en 2012 cuando era el líder de los agustinos de todo el mundo.

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El primer país de Centroamérica que Robert Prevost visitó fue Costa Rica, el 5 de enero de 2012. Para entonces, el recién electo papa León XIV, era el prior general de la Orden de San Agustín, y parte de su trabajo era visitar a las sedes agustinas alrededor del mundo. Llevaba en ese cargo desde 2001 y fue reelecto en 2007. 

En Costa Rica visitó el Seminario de la Orden de San Agustín ubicado en Sabanilla, San José, la capital de ese país. Este lugar es por donde pasan casi todos los agustinos de Centroamérica que están en formación. 

Él compartió con algunos frailes, habló con ellos sobre sus necesidades, oraron, comieron en el comedor del lugar y durmió en una de las sencillas habitaciones en donde tenía una cama unipersonal, una mesa con su silla y un armario. Nada ostentoso, “porque no necesitamos nada más”, dice fray Guzmán, quien se encuentra en este seminario y recuerda aquella visita que Prevost hizo a Centroamérica.

Robert Prevost durante una misa en la parroquia Nuestra Señora del Carmen, en Cofradía, Honduras. ALFA TV

 El 7 de enero, Prevost salió de Costa Rica por avión hacia Honduras y tres días después visitó la parroquia Divina Providencia en San Salvador, la capital salvadoreña. Luego regresó a Roma. Durante su visita, no pasó por Nicaragua, asegura fray Guzmán. “Sí tengo conocimiento que fue a Costa Rica, a Honduras en donde yo estaba, y a El Salvador. A Nicaragua no llegó”, dice. 

Guzmán es nicaragüense y en 2012 él estaba en la parroquia Nuestra Señora del Carmen, en un pueblo llamado Cofradía, ubicado en el norte de Honduras, a 24 kilómetros de San Pedro Sula, una de las ciudades más importantes de ese país. A esa parroquia llegó “el padre Prevost”, después de su paso por Costa Rica, y Guzmán lo acompañó en todo el tiempo que estuvo en el vecino país del norte. 

“El padre Prevost era muy prudente, muy sensato, que sabe callar cuando tiene que callar y hablar cuando tiene que hablar. Así lo pude percibir”, recuerda el religioso. 

¿Por qué no visitó Nicaragua? 

Prevost hizo una visita fugaz por Centroamérica como parte de su trabajo de padre general de la Orden de Agustinos. Él visitaba a sus hermanos de todo el mundo y antes de llegar a nuestra región, ya había pasado por Asia, África y Sudamérica. “Le llamamos una ‘visita de renovación’, que es para animarnos, ver cómo estamos y cómo está la labor pastoral que se nos ha encomendado y motivarnos a seguir adelante”, explica el fraile.

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La razón por la que Prevost no visitó Nicaragua en aquella ocasión es porque en el país ya no estaban los agustinos, comenta. 

Esta orden llegó a Nicaragua en 1987, en tiempos en que el país era azotado por la guerra entre sandinistas y contrarrevolucionarios, y la escasez provocada por el bloqueo económico de Estados Unidos. Los agustinos se establecieron en una de las regiones más afectadas por aquel contexto, en Ocotal, en donde se hicieron cargo de una parroquia y comenzaron con la etapa del Noviciado, que es la formación de nuevos religiosos. 

En 1989, los agustinos se expandieron a Costa Rica y cuatro años después establecieron el Seminario San Agustín, en Sabanilla, donde está fray Guzmán hoy en día. Con los años, la orden llegó a El Salvador y en 2009 se establecieron en Cofradía, al norte de Honduras.

De blanco en primera fila, Robert Prevost participando de dinámicas con feligreses durante su visita en Honduras. ALFA TV

Para el año 2010, cuando Daniel Ortega ya había regresado al poder, los agustinos dejaron Ocotal y la parroquia que tenían a su cargo pasó a ser administrada por la Diócesis de Estelí. Para 2012, cuando Prevost visitó Centroamérica, “ya no estábamos en Nicaragua. Nosotros dejamos la presencia el 15 de septiembre de 2010. Estábamos específicamente en Ocotal. Ya para 2012 no había comunidad (agustina) en Nicaragua”, señala fray Guzmán. 

Los agustinos dejaron Nicaragua porque “se venció el contrato” con la Diócesis de Estelí para seguir administrando la parroquia, y no se renovó, explica Guzmán. “En esa época la Diócesis tenía bastantes vocaciones y podían asumir esa misión de toda esa zona que nosotros como orden estábamos atendiendo en ese momento. Ya no volvimos por un tema vocacional porque han sido épocas bastante difíciles vocacionalmente hablando y no podemos emprender un proyecto de apertura de una nueva comunidad si no tenemos la capacidad de hermanos que puedan cubrir una nueva misión”, detalla. 

Hasta esta fecha no hay mucha presencia de la Orden de Agustinos en Nicaragua. Hasta agosto de 2024 había una Asociación de Monjes y Monjas Agustinianos, pero el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo les despojó de su personalidad jurídica. 

Fray Guzmán explica que esta asociación no era necesariamente parte de la orden sino que hay congregaciones religiosas que adoptan los principios de San Agustín porque “no sólo nos pertenece a nosotros la regla, sino que la tienen muchas otras congregaciones”. Lo mismo sucede con una comunidad llamada Monjes Contemplativos albertinianos de la regla de San Agustín que está ubicada en Estelí. 

“El padre Prevost” 

Fray Guzmán conoció por primera vez al padre Prevost en 2011, en Lima, Perú, durante una actividad de jóvenes a la que él asistió. Aquel fue un encuentro esporádico. Un año después, lo volvió a ver cuando el líder de los agustinos llegó a Cofradía, Honduras, a la parroquia en la que el fraile estaba haciendo su misión. 

Prevost llegó el 7 de enero al pueblo, después de su paso por Costa Rica, y la mañana siguiente celebró una misa en la parroquia Nuestra Señora del Carmen. “Soy norteamericano, vivo en Roma. Los agustinos tenemos el privilegio de tener nuestra sede principal, la curia generalísima, delante de la casa del Santo Padre ahí en la Plaza San Pedro (Vaticano). La orden trabaja en más de 50 países alrededor de los cinco continentes y parte de la misión del que les habla hoy, su servidor, es visitar, acompañar, conocer a todas las parroquias, las misiones, los colegios, las universidades y las comunidades de los agustinos en el mundo”, dijo Prevost en su homilía de ese día. 

Luego hizo una procesión pequeña de unos 100 metros hacia el Convento de San Nicolás de Tolentino. “Estaba recién construido y aprovechamos la visita de él para que nos bendijera la casa donde íbamos a residir”, recuerda Guzmán.

En esta habitación durmió Robert Prevost mientras estuvo en Honduras. LA PRENSA HONDURAS

El ahora pontífice llevaba en sus manos la imagen de San Nicolás de Tolentino, el primer santo agustino. Esa imagen ahora se ubica en una esquina del corredor del convento. Ese día, casi todo el pueblo participó en las actividades con Prevost, además de personas de comunidades aledañas. Por la tarde, Prevost participó en un acto cultural que le preparó la pastoral juvenil del templo y estuvo aplaudiendo, cantando y bailando con los feligreses. 

“Él se involucró muchísimo con los jóvenes y también les dejó un mensaje muy bonito en esa época porque Honduras estaba pasando una situación bastante triste y difícil. Muchos desafíos sociales y políticos, y él motivó a los jóvenes para que fueran ese presente y que pudieran aportar esperanza”, relata Guzmán. Era “cercano” a la gente y “se involucraba mucho con los jóvenes. Si había que hacer dinámicas, él la hacía”, describe. 

El siguiente día, Prevost se reunió con cada uno de los frailes que estaban en Honduras. Guzmán recuerda que su conversación con él fue muy amena y sintió que era una persona que sabía escuchar y que no era impulsivo. “Fue un diálogo fraterno, humano. Es un padre que va, te habla y te anima”. A Guzmán le preguntó cómo estaba, cómo se sentía y también le preguntó por sus padres y familiares, además de su labor pastoral. 

El día siguiente, el 9 de enero, Prevost viajó por avión hacia San Salvador en donde lo recibió el padre Emilio Álvarez y lo llevó a la parroquia Divina Providencia administrada por los agustinos de El Salvador. Ahí también se reunió con las fraternidades, con el consejo, y presidió una misa. “Era como la misma dinámica”, cuenta Guzmán. 

El 11 de enero de 2012, Prevost dejó Centroamérica y regresó a Roma, en donde vivía en ese momento como prior general de la Orden de San Agustín.

A Prevost lo describen como una persona cercana con los feligreses. En esta foto celebraba su cumpleaños en Chiclayo, Perú. CÁRITAS CHICLAYO

El misterio de la foto 

Cuando fue escogido como papa, el 8 de mayo de 2025, en redes sociales circuló una fotografía publicada por la Arquidiócesis de Managua en la que aseguraban que Prevost estuvo en Ocotal en el año 2012, durante su gira por Centroamérica. En la foto, el religioso aparecía con el característico hábito negro de los agustinos junto a varios miembros de la congregación. Minutos después, la Arquidiócesis borró la publicación, pero esto creó confusión entre muchas personas que vieron la imagen.

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También se publicó otra foto en la que aparecía Prevost con el cardenal Leopoldo Brenes y había quienes aseguraban que se trataba de una reunión que sostuvieron en 2012, cuando Prevost visitó Centroamérica. 

DOMINGO consultó al área de prensa de la Arquidiócesis de Managua sobre la publicación y la veracidad de estas fotos, pero hasta el cierre de este reportaje, no tuvimos respuesta.

El papa León XIV con el cardenal Leopoldo Brenes. Arquidiócesis de Managua.

Medios de comunicación en Honduras y El Salvador también publicaron la primera foto y aseguraron que había sido tomada en esos países. Sin embargo, una búsqueda inversa en Google realizada por DOMINGO ubica esta imagen en la parroquia de la Divina Providencia, en San Salvador. 

De hecho, algunos medios salvadoreños dan el crédito de la foto a la Arquidiócesis de San Salvador y el fray Guzmán también dice que la foto fue tomada en San Salvador, porque en la foto no hay elementos que le recuerden que sea de Honduras y “aquí en Costa Rica no se encontraron fotografías de su paso”. 

En cuanto a la foto del cardenal Brenes con Prevost, la búsqueda inversa en Google no registra otra fecha anterior al 8 de mayo de 2025, cuando Prevost fue escogido papa, por lo cual es probable que se haya tomado durante el cónclave. 

Fray Guzmán explica que, desde enero de 2023, Prevost era el prefecto del Dicasterio para los Obispos del Vaticano, cuyo trabajo era asesorar al papa Francisco en el nombramiento de obispos y facilitar la relación con ellos. También presidia la Comisión Pontificia para América Latina y, por tanto, tenía comunicación con el cardenal Brenes.

Esta es la foto que publicó la Arquidiócesis de Managua asegurando que Prevost estuvo en Nicaragua en 2012. Minutos después la publicación fue eliminada.

La madre mayor agustina 

En Nicaragua, las monjas agustinas fundaron en Ocotal, el 3 de enero de 2005, la Casa Misión Santa Rita, en donde hacían actividades parroquiales y daban asistencia sanitaria a los pobladores y niños de la calle. Esta casa estaba administrada por la Congregación Agustinas Hermanas del Amparo, de la Orden de San Agustín. 

Según el sitio web de su congregación, ellas forman parte de la familia agustiniana y reconocen a San Agustín como su fundador y siguen su espiritualidad.

En el centro, la madre general Carmen Torres junto a otras monjas agustinas durante su visita a Nicaragua en 2012. AGUSTINAS HERMANAS DEL AMPARO

El sitio web de los agustinos también señala que actualmente “la Delegación de Centroamérica tiene, en estos momentos, presencia en tres países diferentes: El Salvador, Costa Rica y Honduras. En todos ellos se trabaja la pastoral vocacional, por lo que son de estas naciones y, también de Nicaragua, donde las Agustinas Hermanas del Amparo siguen trabajando con los jóvenes y los orientan hacia la vida religiosa agustiniana, de donde provienen los candidatos para ser agustinos”. 

Esta congregación de monjas sí recibió la visita de su madre general, Carmen Torres, quien llegó a Ocotal el 15 de noviembre de 2012 y se fue el 15 de diciembre. Su misión era similar a la de Robert Prevost como padre general de los agustinos. Según su sitio web, las Agustinas Hermanas del Amparo solamente tienen presencia en Nicaragua, Honduras, Perú y España.

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