El pueblo cubano tiene 67 amargos años de estar sufriendo los desmanes de la dictadura castro-comunista, por lo que ya es hora de que vuelva a disfrutar de las ventajas de la democracia y de la libertad. Bien se lo merece.
El pueblo cubano tiene 67 amargos años de estar sufriendo los desmanes de la dictadura castro-comunista, por lo que ya es hora de que vuelva a disfrutar de las ventajas de la democracia y de la libertad. Bien se lo merece.
La razón y no la fuerza deben decidir la suerte de los pueblos. Trabajemos los vínculos, fomentemos los acuerdos y las negociaciones, el arbitraje y no el ultraje; laboremos esa mentalidad pública, esa conciencia común que nos da ánimo, para un buen hacer y un mejor obrar.
Quienes declaran muerto el viejo orden… tal vez quieran ser vistos como mediadores honestos y refrescantes. Pero también es fácil interpretar sus declaraciones como un abandono de toda ambición por moldear las normas y los principios globales para mejor.
Al invertir en sistemas energéticos resilientes y sostenibles y fortalecer la cooperación regional, podemos afrontar mejor estos desafíos, al tiempo que impulsamos un crecimiento económico estable e inclusivo. La reciente ola de inestabilidad global no ha hecho sino aumentar la urgencia de esta tarea.
Este lado tan oscuro que ahora sale a la luz no es el primero ni será el último de la larga lista de hombres poderosos y con prestigio cuyos pies son de barro… El movimiento Me Too no tiene fecha de caducidad porque la cantera de victimarios es infinita y recorre el pasado hasta el presente.
Las élites económicas que aceptaron un modelo sin institucionalidad terminaron enfrentando la misma maquinaria autoritaria que ayudaron a consolidar. Y el régimen, en su afán de sobrevivir, sustituyó al empresariado nacional por actores extranjeros cuya presencia está siendo amenazada por el nuevo rumbo geopolítico en la región.
Occidente corre el riesgo de despertarse en un mundo impulsado por los reactores de Pekín, y no por su propio ingenio. La «China verde» es una farsa, pero es hora de que Occidente siga el verdadero modelo de Pekín y aumente el consumo de energía y la inversión en I+D nuclear.
El mensaje que se desprende de Davos y Múnich este año no es que la diplomacia haya muerto, sino que su centro de gravedad se ha desplazado. A medida que se intensifican las rivalidades entre las grandes potencias, la labor práctica de reducir las tensiones recae en las potencias medianas dispuestas a mantener sus puertas abiertas.
Rusia busca debilitar a Estados Unidos y sus aliados, y el alza de los precios del petróleo representa una gran ventaja para el Kremlin. A medida que el conflicto con Irán se ha intensificado, Estados Unidos ha flexibilizado las sanciones contra el petróleo ruso. Es probable que los rusos esperen una mayor flexibilización si el conflicto continúa.
Sergio Ramírez nos invita a reconocer la presencia de estos personajes y los mundos que habitan, con una visión crítica del poder que es más implícita que explícita; artística, no didáctica; reflexiva, no farisaica ni retórica. Al hacerlo, siembra la misma semilla que había sembrado antes, pero que la Revolución Sandinista no logró que germinara.