Ayotzinapa y Charlie Hebdo, asesinatos masivos, terribles distintos e inexplicables, son acontecimientos que despiertan la ira mundial. Las redes sociales vigilantes ya no permiten que las versiones oficiales de los distintos gobiernos y las tradicionales agencias noticiosas internacionales sean los únicos proclamadores de “la verdad conveniente del momento”. Creo que al observar los diversos medios informativos internacionales la espontánea marcha cívica de casi cuatro millones de personas en las calles de París como indignada respuesta de la ciudadanía francesa, tras la brutal masacre de periodistas de la revista cómico-política Charlie Hebdo en un salvaje ataque a la libertad de expresión, es de unidad, solidaridad y manifestaciones razonadas.