El jefe de investigaciones de la empresa de comercio marítimo Banchero Costa, Ralph Leszczynski, planteó que “no hay una necesidad particular o demanda para ningún canal adicional desde la industria naviera”.
Científicos nacionales e internacionales han cuestionado varios aspectos del diseño y planificación del proyecto. Por ejemplo, sobre el dragado en el lago, científicos como el ingeniero Pedro Álvarez, catedrático de la Universidad de Rice en Texas, Estados Unidos, estimó que el dragado y la derivada turbidez en el agua, podría generar una zona muerta en el Cocibolca.
Asimismo se han cuestionado los tiempos y el rigor para la elaboración de los estudios de impacto ambiental, ya que las obras menores para el Canal iniciaron en diciembre de 2014 y los Estudios Ambientales y Sociales se espera estén concluidos en marzo de 2015.
[/doap_box][doap_box title=»Cantidad de materiales» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Entre excavaciones y dragado, HKND Group estima que se removerán 5,000 millones de metros cúbicos de materiales y sedimentos. La empresa describe este trabajo como la “operación civil de movimiento de tierra más grande de la historia”. Solo del lago Cocibolca estiman se dragarán 715 millones de metros cúbicos de materiales en los 105 kilómetros de longitud que tiene la ruta del Canal en el fondo del lago. Además se realizarán excavaciones y dragados en la costa del Pacífico y en la costa Caribe, hasta completar los 278 kilómetros de longitud que tendrá la ruta total del Canal.[/doap_box]
“No hay nada particularmente malo con el actual Canal en Panamá y su expansión en proceso que vendrá a solucionar el asunto de que los barcos más grandes sean capaces de cruzar”, afirmó Leszczynski.
Para el analista, la principal queja de los dueños de barcos sobre el Canal de Panamá es por las altas tarifas de tránsito. “La industria naviera es muy consciente del costo y el paso por un canal es puramente costo. Por eso, estoy absolutamente seguro que si fuese más barato usar el Canal de Nicaragua que usar el Canal de Panamá, el noventa por ciento de las líneas navieras cambiarían inmediatamente a la nueva ruta. Si el Canal de Nicaragua fuese a cobrar tarifas más altas que Panamá, nadie lo usaría”, apuntó.
Según Leszczynski, de existir ambos canales, el de Nicaragua y el de Panamá, “la mayoría de las compañías navieras estarían felices si este viniera a crear competencia y potencialmente condujera a bajar los costos de las tarifas por competir. Esto posiblemente le haría daño a Panamá, pero tendríamos que ver si le va a traer ganancias tangibles a Nicaragua”.
Más allá de si traerá ganancias o no, Leszczynski cree que desde un punto de vista geopolítico, “algunos países ciertamente le darían la bienvenida a la existencia de una ruta alternativa que no sea financiada y operada por países occidentales. Así que sería también un elemento político y estratégico, no solo económico”.
CONSIDERACIONES AMBIENTALES
Wim Klomp, ingeniero de la empresa holandesa Haskoning DHV que realizó el estudio de prefactibilidad para el Canal por Nicaragua, explicó en una entrevista publicada por el medio de comunicación The Tico Times, que con un equipo moderno de dragado se puede minimizar la turbidez. Sin embargo, el uso de estas técnicas disminuye la velocidad del proceso de dragado considerablemente.
Además, si hay contaminación en los sedimentos, hay que determinar exactamente qué es y dónde está, antes de empezar a dragar.
Sobre la solución pensada por HKND Group, de apilar los materiales más pesados que se obtengan del dragado a un lado del Canal subacuático, Klomp recordó que en el estudio elaborado por Haskoning DHV recomendaron usar los materiales obtenidos del dragado para crear islas en el lago, con instalaciones turísticas.
En la descripción del proyecto publicado por HKND se plantea la creación de dos zonas de depósito de materiales en el lago Cocibolca, que vendrían a convertirse en islotes, aunque no especifica cuál será el uso de estas nuevas islas artificiales de ser creadas.
Otro tema que ha preocupado a ambientalistas nacionales es la posible salinización de las aguas del Cocibolca, esto por el posible ingreso de agua de los océanos al lago. “Sí, la salinización podría ser un problema —reconoció Klomp— pero hay soluciones también. El agua salada es más pesada y se posiciona debajo del agua dulce en las cámaras de las esclusas y eso puede ser bombeado lejos y remplazado por más agua dulce”, detalló.