Qué lejos está Nicaragua de Honduras
Lo que ha ocurrido en Honduras el pasado fin de semana es impensable en la Nicaragua actual, pero quizás los vientos de democracia y cambio soplen de norte a sur y de sur a norte en un futuro próximo.
Lo que ha ocurrido en Honduras el pasado fin de semana es impensable en la Nicaragua actual, pero quizás los vientos de democracia y cambio soplen de norte a sur y de sur a norte en un futuro próximo.
Las declaraciones de la ministra María Amelia Coronel vienen a confirmar que la actual codictadura familiar maneja el país como si fuera una finca privada donde ponen restricciones de ingreso inverosímiles a todo aquel, sea nacional o extranjero, que no quieran dejar entrar al país.
Los nuevos William Walker del Siglo XXI que están siendo invitados a Nicaragua con abundantes concesiones de tierras que representan ya el 6 por ciento del territorio nacional, vienen preparados a extraer nuestra riqueza y explotar a nuestros obreros al mejor estilo de una ocupación extranjera. No vienen a crear riqueza, sino a extraerla.
En la nueva Nicaragua se debe promover la participación ciudadana en los partidos políticos y la elección de las autoridades y candidatos debe ser de forma directa y en elecciones primarias, aunque ello conlleve un alto costo.
El reciente informe del GHREN sobre las violaciones a los derechos humanos en Nicaragua deja muy mal parada a la dictadura dinástica Ortega-Murillo y en la antesala de sanciones económicas severas y de la justicia internacional.
La retórica de la dictadura finca sus esperanzas en China y Rusia; pero es del conocimiento público que las exportaciones nicaragüenses no pueden ser sustituidas por China y mucho menos por Rusia, ni los territorios ucranianos conquistados en la guerra.