Licenciado en Sociología y Ciencias Políticas. Hijo del Mártir de las Libertades Públicas, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal y la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro. Fue codirector del Diario LA PRENSA de Nicaragua de 1981 a 1984. Exdiputado y ex preso político de Nicaragua. Fue desterrado y desnacionalizado. Vive en el exilio.
El espíritu de alegría que permeaba en los comandos de campaña de los diferentes candidatos, tanto los ganadores como los perdedores, así como las calles de San José se vestían de banderas multicolores el propio día de las elecciones, sostenidas por el pueblo costarricense bailando con la alegría de una celebración y sin exhibir notas discordantes.
Los verdaderos motivos por semejante reacción contra España, ya característica de un régimen represivo que no para en sus abusos contra sus ciudadanos, se conocerán muy pronto porque no existe nada oculto bajo el sol y tarde o temprano, la verdad saldrá a luz.
Maduro cruzó la línea roja y ofendió a Trump. Murillo y Ortega aprendieron la lección y quizás, como dicen los rumores, en un reciente sueño se le apareció Hugo Chávez a Ortega y le dio sabios consejos para su sobrevivencia en las encrespadas aguas de la política internacional. La más pertinente: “Arreglarse con el de arriba para que no les pase lo de Nicolás”.
Si la dictadura Murillo-Ortega hubiera querido honrar la fecha el pasado sábado 10 de enero, hubiera ordenado la liberación de todos los presos políticos y hubiera cerrado para siempre la puerta giratoria de las prisiones nicaragüenses.
El doble rasero del régimen al condenar el operativo de extracción de su aliado Nicolás Maduro y no condenar la invasión de Rusia a Ucrania y más bien, brindar su apoyo a este país imperial en la ONU, los deja sin argumentos jurídicos ante el espejo de una operación similar en Nicaragua, por más improbable que parezca ahora.
Sin pretender justificar las controversiales declaraciones de Asfura con respecto a Nicaragua, impregnadas de una dosis de pragmatismo y realpolitik, pienso que hay que darle tiempo, primero a que se asiente en el poder y en segundo a los conflictos que se puedan derivar en una relación política y vecinal de polos opuestos.