Personas de esperanza
La vida es dura, se hace muchas veces muy difícil, pero, precisamente por eso, nuestra esperanza ha de ser más fuerte, más perseverante, más confiada.
La vida es dura, se hace muchas veces muy difícil, pero, precisamente por eso, nuestra esperanza ha de ser más fuerte, más perseverante, más confiada.
No juguemos con el tentador. Seamos tajantes. Y con el arma segura de la palabra de Dios no nos engañaremos y venceremos al enemigo.
Jesús nos llama a ser sensatos y empezar a convivir no en la cultura del ojo por ojo que nos ha demostrado dañarnos el corazón profundamente, sino introducirnos de lleno en la sabiduría del amor.
Pidamos al Señor que nos haga valorar nuestra libertad, pero al mismo tiempo sepamos descubrir que lo mejor para nosotros muchas veces es aquello que más nos cuesta, se lo pedimos al Señor, y lo hacemos al tiempo que recordamos a los que menos tienen…
Ser luz y ser sal es construir un mundo solidario en el que pueda haber pan, vestido y vivienda para todos; en el que nadie le dé la espalda a su hermano…
La felicidad, o la buscamos por los caminos donde verdaderamente se le encuentra, o careceremos siempre de ella. No está la felicidad en vivir, sino en saber vivir.