Dame tu Misericordia
Dios ofrece su amor, regala su salvación a todo ser humano, el límite lo pone cada cual en la medida que, en ejercicio de su libertad, quiera aceptarlo y disfrutarlo.
Dios ofrece su amor, regala su salvación a todo ser humano, el límite lo pone cada cual en la medida que, en ejercicio de su libertad, quiera aceptarlo y disfrutarlo.
La vida es un navegar en el mar de este mundo, muchas veces embravecido, solo en la fe encontramos la fuerza para jamás hundirnos, pues por ella sabemos que Dios está allí, donde parece que no está, para que nunca deje de remar.
No hay cosa peor que una persona, una familia, una comunidad o un país sin esperanza.
Quien nada espera, ya está muerto en vida. No hay tumba más oscura que la desesperación y la apatía. Antes perder la vida que la esperanza.
Y quien ha descubierto a Dios así, ha hallado un tesoro y es lo único que da sentido a la vida y en comparación con todo lo de este mundo… es tenido en nada.
La tolerancia es el valor que nos une, nos abre los demás, nos da capacidad para poder dialogar y comunicarnos
Donde está el temor, no está el amor, como dice San Juan: “En el temor no hay amor. El amor perfecto echa afuera el temor, pues el temor mira al castigo. Mientras uno teme, no conoce el amor perfecto.” (1Jn .4,18).