Humberto Carrión


La religión del Estado y el demonio

Ahora resulta que los sacerdotes de la religión del Estado utilizan en su liturgia al diablo ante su exigua feligresía, diciendo que los demonios son los otros, pero no están dispuestos a exponerse ante religiosos entrenados y certificados para realizar exorcismos, más bien los persiguen, los silencian, los encarcelan o los deportan.

De brujas, magos, hechiceros y herejes

Para aquellos que tienen la paciencia o la curiosidad de continuar leyendo este artículo, comprenderán su sentido irónico si llegan al final del mismo, que a veces es el inicio de otro.

Jamás rezar ese rosario

Hoy no se sabe qué es el socialismo, menos donde una señora muy mayor de edad lo pretende todo con su sincretismo religioso. Su interés último es ser presidente por cualquier medio

La retrospección

Esos tiempos ya pasaron para nuestra generación, y veo el futuro repitiendo lo de ayer, porque hay los que no aprenden por estar ávidos de poder y de dinero, o por atavismo cultural.

¿Otro traidor?

Judas Iscariote no fue un traidor. Solo cumplió con su papel en conformidad con el diseño de Jesús, y quizás de alguien más, así como no son traidores los que se disocian públicamente del régimen de aquí, ya sea por asuntos de conciencia o por evitar sanciones que conducen al ostracismo. 

Un juego de póker con vidas humanas

¿No se han matado acaso dioses contra dioses por el poder desde el inicio de los mitos? ¿Esos mitos que solo son el reflejo de las guerras entre los hombres por el poder, las guerras de los hombres creadores de los mitos?