Paren de mentir
Los oportunistas de siempre han elaborado su propia hoja de ruta para la transición después de la pareja monárquica. Otros aparecerán después, como es usual. Paren de mentir. Nadie les cree, a ninguno.
Los oportunistas de siempre han elaborado su propia hoja de ruta para la transición después de la pareja monárquica. Otros aparecerán después, como es usual. Paren de mentir. Nadie les cree, a ninguno.
Vanderbilt y los ingleses, a través de los costarricenses, fueron los que nos salvaron, por un tiempo, de la estupidez de la guerra por el poder entre León y Granada. Ahora aparece Donald Trump a reivindicar la Doctrina Monroe, y a ahuyentar de la región a otros piratas y corsarios.
Walker fue un mercenario, quien, por la ambición de algunos políticos en Nicaragua, fue contratado en 1855 para que por sus propias ambiciones elitistas, como sinónimo de oligárquicas, se impusieran sobre otros (León sobre Granada). Fue el mismo Walker, sin embargo, quien con sus huestes mercenarias se impuso sobre los tontos locales, y llegó a ser presidente del país.
La neolengua orwelliana: viva la paz y por eso te reprimo; te mato porque te quiero; viva el amor y por eso te odio; viva Cristo y por eso soy hechicera; soy solidario y por eso te quito todo lo tuyo. Palabras de la pareja Robespierre y sus siervos para evitar la guillotina, aunque sin éxito. El Régimen del Terror está aquí.
A los regímenes de Venezuela y Cuba le deben todo, y ahora apuntan a Rusia, China e Irán como si la pareja y su descendencia fuesen grandes jugadores en la escena internacional. Pero van callando ahora que Mr. Trump se puso bravo.
Si el pez por su boca muere, no será por la mía porque reconozco mis errores y me disculpo por ellos. Cuando dije Pence, un tiempo atrás, quise decir Vance, y Violeta Barios siempre fue auténtica. ¿No es así Rosario?