Ante el riesgo de que la inflación mundial impacte a Nicaragua, el Banco Central decidió en junio mantener elevado el costo de acceso al córdoba a los bancos y agentes económicos, según divulgó este viernes el máximo emisor bancario, que anunció que mantenía la Tasa de Referencia Monetaria (TRM) en 5.75 por ciento.
Esta tasa se aplica a las transacciones en la compra-venta de córdobas a los agentes económicos y sistema financiero, que luego lo transfieren a los consumidores a través de sus operaciones, como la entrega de créditos, entre otros.
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El consejo directivo del Banco Central decidió mantener las tasas de las ventanillas de Reportos Monetarios y Depósitos Monetarios (ambas al plazo de 1 día para operaciones monetarias en córdobas sin mantenimiento de valor) en 7 por ciento y 4.50 por ciento, respectivamente.
Las razones
¿Cuáles fueron las razones que tomó en cuenta el Banco Central para no tocar su tasa de interés? Una rebaja implicaría llenar con más cordobas el mercado nacional, lo que suele estimular la demanda y por ende impacta la oferta y los precios, lo que a su vez se traduce en más inflación, la que actualmente arroja un ritmo acelerado.
Según datos del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inide), la inflación en abril fue de 0.46 por ciento muy por encima del 0.03 por ciento en igual mes del año pasado. En tanto, la tasa acumulada de este indicador se ubicó en 2.13 por ciento, acelerada respecto al 0.87 por ciento al primer cuatrimestre del 2025.
Por su parte, la inflación subyacente interanual- que suele excluir los factores estacionales como por ejemplo una sequía o la volatilidad de los combustible, fue de 3.58 por ciento, más que el 2.78 por ciento en abril del 2025.
Pero aún así, el Banco Central dice que «se espera que la inflación doméstica continúe baja y estable, consistente con una política monetaria y fiscal equilibrada. No obstante, este escenario está sujeto a riesgos externos, particularmente al aumento de la inflación internacional derivado de las tensiones geopolíticas, que puedan trasladarse a los precios locales. Así mismo, las condiciones climáticas pudieran incidir sobre la evolución de precios domésticos. En este entorno, la política de subsidios del Gobierno y la política cambiaria del BCN continúan contribuyendo a la estabilidad de precios».
Y es que en materia climática, se espera que Nicaragua se vea impactada el fenómeno de El Niño. Según los pronósticos, este año los efectos de este fenómen podrían ser los más severos en más de un siglo, incluso lo han comenzado a llamar súper Niño o El Niño Godzilla.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA por sus siglas en inglés) dice que a medida que las aguas del océano Pacífico ecuatorial sigan calentándose, el fenómeno La Niña se podría disipar en mayo y darle paso a su opuesto. Actualmente la probabilidad de que entre junio, julio y agosto El Niño se desarrolle es de 62 por ciento. Pero según diversos centros especializados, la severidad del fenómeno seguirá incrementándose hasta convertirse, a finales del año, en un súper Niño.
En riesgo el ciclo agrícola
Todo esto amenaza con impactar el ciclo agrícola 2026-2027, que arrancó en mayo pasado. «En el trimestre de mayo a julio, período durante el cual el sector agropecuario desarrolla la siembra de primera, los acumulados de lluvias variarán mes a mes en las distintas regiones y zonas climáticas del país», dice el Plan y añade que es probable que el acumulado de las precipitaciones sea menor al normal y que en mayo, mes en el que inicia el ciclo productivo y se realiza la siembra de primera, la distribución de las lluvias sea muy irregular, con algunos días consecutivos sin lluvias», se lee en el plan de producción y por ende los precios.
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Otro factor que incidió en la decisión del Banco Central de mantener invariable su tasa de interés fue la evolución de la economía mundial. «En el entorno internacional, la incertidumbre asociada a la coyuntura geopolítica y comercial continúa incidiendo en la evolución de precios internacionales y en las cadenas globales de suministros, lo que podría incidir en las perspectivas de crecimiento económico mundial», dice el BCN en su comunicado.
Y añade: «A pesar de estos desafíos, la economía global se mantiene en la senda de crecimiento, aunque con señales de moderación y riesgos asociados al desempeño del mercado laboral. En este contexto, las economías avanzadas han realizado reducciones de las tasas de interés, relajando las condiciones financieras internacionales, no obstante, continúan manteniendo una postura de política monetaria restrictiva, la cual podría prolongarse si los precios de la energía permanecen elevados».
Más factores internos
En el ámbito local, el BCN indica que «la actividad económica mantiene su trayectoria de crecimiento, impulsada por la mayoría de los sectores y la demanda interna, y apoyada en la demanda externa por exportaciones de mercancías, en el dinamismo del crédito al sector privado y el crecimiento de flujos externos. Por su parte, el mercado laboral continúa reflejando una baja tasa de desempleo, aunque con moderación en el desempeño del empleo formal».
«La política monetaria ha asegurado la estabilidad de la moneda nacional y el respaldo del tipo de cambio, mediante el fortalecimiento de niveles de reservas internacionales. A la vez, las condiciones monetarias internas están propiciando un buen desempeño del proceso de intermediación financiera. Lo anterior, aunado al positivo comportamiento de variables macroeconómicas fundamentales, como el crecimiento económico real y las bajas tasas de desempleo e inflación, refleja la solidez de los balances macroeconómicos y respalda la decisión adoptada respecto a la TRM», puntualiza.