Exministro de Educación en Nicaragua durante el gobierno de Violeta Barrios de Chamorro. Escritor e historiador. Permanece en el exilio desde 2021, en Estados Unidos, tras una orden de captura en su contra. Fue desnacionalizado por el régimen orteguista en 2023.
Mucho se habla de restaurar la democracia, pensando que bastará con revivir el sistema de partidos, las libertades públicas, el sufragio universal y la división de poderes. Pero poco o nada se analiza la gran complejidad de estos componentes y cómo algunos de ellos han fallado y pueden seguir fallando, en nuestra historia. No olvidemos que, como se dice, el diablo está en los detalles.
En la línea de Sowell se ha demostrado como es la desintegración o el abandono familiar, que hoy plaga la inmensa mayoría de los hogares negros, y no el racismo, la mayor causa de la pobreza, desigualdad social, y alta criminalidad, que padecen.
Todos los que hemos vivido en Nicaragua podemos testimoniar una letanía de instancias que revelan la existencia de una sociedad moralmente laxa… Es un síndrome conocido, que a veces lo tenemos como gracioso, como el Güegüense, personificación de la hipocresía en el que vemos al personaje ingenioso que confunde a las autoridades a través del disimulo y la mentira.
La meta de todo este esfuerzo será suministrar a la democracia y la libertad una ciudadanía que las ame, aprecie y defienda; que esté dispuesta incluso al supremo sacrificio de la vida para defenderlas, y que no tolere, ni por asomo, cualquier tipo de tiranía.
Es importante que sus maestros les enseñan le ventaja que tiene para ellos y sus hijos el compromiso, la unidad, la lealtad conyugal, y la seriedad y responsabilidad en las relaciones sexuales. Aprender esto les será más importante para su futuro, y el de las próximas generaciones, que lo que enseñan muchas otras asignaturas que atiborran el currículo.
El cristianismo, en particular, suministra la base más sólida para la moral y el comportamiento altruista. Será pues un gran paso adelante introducir sin pena ni complejos, y siempre y cuando los progenitores de los alumnos lo acepten, la formación cristiana en el currículo escolar.