Del poderoso, líbrame Señor
Es pues el reto, actual y futuro, luchar por democratizar las decisiones, educar a las nuevas generaciones en el odio al autoritarismo, y buscar que quienes ostenten poder adquieran un sano temor de Dios.
Es pues el reto, actual y futuro, luchar por democratizar las decisiones, educar a las nuevas generaciones en el odio al autoritarismo, y buscar que quienes ostenten poder adquieran un sano temor de Dios.
En tiempos de Tacho, a quien mucho describen como tirano sanguinario, no hubo medidas punitivas contra la Iglesia o contra algún sacerdote. Tampoco arrestos ni exilio de clérigos, ni mucho menos de obispo. Ninguno fue declarado traidor o conspirador. Ninguna orden religiosa u ONG católica cerrada igual que ningún medio de difusión eclesial. Son las verdades que enseña la historia.
Cada ser humano que nace trae consigo una gran capacidad de mejorar el planeta. Cada uno es, como dijera Madre Teresa de Calcuta: “Un regalo del Señor”. Hay pues muchas razones para festejar los cumpleaños.
No debe subestimarse: la negligencia del sector empresarial en librar la batalla ideológica a favor de los principios que cimentan las sociedades más libres y prósperas.
Eclesiastés, 9-10, a la repetición. “¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo que se hará; y nada hay nuevo debajo del sol. ¿Hay algo de que se puede decir: ¿he aquí esto es nuevo? Ya fue en los siglos que nos han precedido”.
La Iglesia no necesita, pues, recurrir a sistemas e ideologías para amar, defender y colaborar en la liberación del hombre… es necesario evitar reduccionismos y ambigüedades: la Iglesia perdería su significación más profunda.